cuzco-plaza-armas

Del Cuzco inca al Cuzco colonial: la Plaza de Armas.

La Plaza de Armas es el epicentro cultural, religioso, histórico y turístico de Cuzco. Con su arquitectura colonial es una de las plazas más hermosas y armoniosas de América. Por aquí pasarás una y cien veces durante tu estancia, y en cada momento del día te ofrecerá una visión diferente. Es sólo el principio de lo que te espera en esta fascinante ciudad. 

cuzco-plaza de-armas-1

Las primeras impresiones sobre Cuzco se van confirmando día a día. La sorpresa es constante y se esconde en cualquier patio o aparece tras cruzar una puerta. La síntesis de las culturas inca y española, tras el encontronazo inicial, está presente por todo el Centro Histórico creando una nueva realidad que resulta fascinante.

El Inca Garcilaso de la Vega que vivió en Cuzco recogió las leyendas incas de su fundación. Pero la realidad histórica es que al valle donde se asienta Cuzco estaba ya habitado desde hacía casi 3.000 años. Mucho antes de que llegaran los incas a principios del S.XIV aquí vivieron diferentes poblaciones. Los últimos, los ayarmacas se resistieron con determinación a la invasión de los incas venidos desde el sur. Se cree que de algún lugar cercano al lago Titicaca. Pero no pudieron evitar que a comienzos del S.XV primero Pachacútec y después su hijo Tupac Yupanqui, convirtieran a Cuzco, Cusco o Qosco en la capital de su imperio.

En tiempos de los incas la Plaza de Armas era el doble de grande y se llamaba Huacaypata. Aquí se encontraban los palacios de los dirigentes incas como Huayna Capac y Viracocha. De aquí partía la red de caminos incas, el Qhapaq Ñam, que llegaba a todos los puntos del imperio. Aquí se celebraban las ceremonias del Inti Raymi dedicadas al dios sol. Por lo tanto, este era el lugar que representaba la hegemonía y poder del imperio Inca. El epicentro simbólico de su supremacía sobre los pueblos conquistados desde el actual Ecuador, Perú y Bolivia hasta el norte de Chile. El «ombligo del mundo» inca.

cuzco-plaza de-armas-2.

La Historia simplificada: la idealización del imperio Inca

Pero atentos a lo que os cuenten por aquí sobre el esplendor del imperio Inca. Por eso no está de más darle un repaso a la Historia para evitar ser víctima de los silencios y las versiones interesadas. Sin duda te contarán que los «malos de la película» fueron los conquistadores españoles que llegaron para robar, matar, expoliar y destruir todo lo que encontraban a su paso. Sin embargo nadie te contará que la conquista inca de los territorios que fueron ocupando también fue violenta, cruel y basada en la imposición violenta por las armas. Sí, al igual que la conquista española que sucedió sólo unas décadas más tarde.

El imperio Inca ha sido idealizado hasta extremos alejados de toda realidad histórica. Por eso no es raro oír hablar a los guías turísticos de Cuzco de forma admirativa hacia los incas. Desde que medían más de 2 metros de alto, hasta que su conquista por las armas de todos los pueblos que se les opusieron no fue tal, sino una manipulación de los cronistas españoles. Hablan de los incas como seres semi-divinos dotados de una misteriosa sabiduría y alejados de toda codicia o maldad. Y de un un imperio donde reinaba la armonía, no existía el hambre ni tampoco las enfermedades.

Curiosamente estas visiones alejadas de todo rigor histórico o registro arqueológico están a la orden del día. Los incas, que procedían de la región del lago Titicaca, recogieron lo mejor de las tradiciones de culturas preexistentes. Y aplicaron los conocimientos obtenidos para desarrollar su arquitectura, astronomía, industria textil, agricultura, etc. Pero la realidad es que los incas no dudaron en imponer a los pueblos que iban conquistando manu militari su modelo político, cultural y religioso. También aplicaron traslados forzosos de poblaciones bajo el sistema del micmac, además de elevadas cargas fiscales y una fuerte represión armada. Exactamente igual que todos los imperios militares habidos a lo largo de la Historia. Y exactamente igual que los españoles, que cuando llegaron a Perú se encontraron con un sangriento enfrentamiento civil entre los incas por el poder.

En el Museo del Sitio Qorikancha, casi escondido tras una vitrina, existe un pequeño panel con la lista de pueblos conquistados y sometidos por los incas: wankas, aymaras, chiribaya, chancai, chimú, chachapoyas, cañaris…además de los ya citados. Fueron todos estos pueblos quienes se aliaron con los españoles (que apenas eran 300) para conquistar el inmenso imperio inca. Como recuerdan los cronistas españoles, sin su inestimable ayuda jamás se habría podido derrotar a los incas.

Es curioso que sean precisamente los círculos indigenistas los que prefieren silenciar el papel fundamental de todos estos pueblos indígenas en la conquista del imperio Inca. Una visión histórica que ha decidido que sólo existe un pueblo originario «digno»: los incas. Y que ha optado por sepultar en el olvido a todos los demás pueblos que se aliaron voluntariamente con los españoles.

.

La refundación de Cuzco

Tras la conquista de Cuzco el 23 de marzo de 1534, Francisco Pizarro realizó una nueva fundación de la ciudad según las ordenanzas establecidas por la Corona española. La estructura urbana creada por los incas fue aprovechada por los españoles. Las plazas existentes y los sillares de los palacios y santuarios incas fueron las bases sobre las que se levantó el Cuzco colonial. La misma Catedral se levantó sobre el lugar donde había estado el palacio de Viracocha y la armería del Suntur Wuasi.

cuzco-plaza de-armas-3

En la Plaza de Armas se levantaron las iglesias de El Triunfo y posteriormente la de la Compañía de Jesús. Así como las grandes casonas coloniales ocupadas hoy en su mayor parte por restaurantes y establecimientos turísticos. Sube hasta alguna de sus terrazas y observa la vida pasar. Que tus ojos se pierdan entre la arquitectura colonial, los jardines, los vendedores ambulantes, los juegos de los niños y las familias que vienen a pasear. Disfruta de los desfiles de músicos y grupos de baile, de las ferias, celebraciones, conciertos y de todo tipo de actividades de carácter público que tienen como epicentro la Plaza de Armas.

Enseguida comprenderás por qué Cuzco fue declarada ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983.

cuzco-plaza de-armas-4

cuzco-inca-plaza de-armas-5

cuzco-plaza de-armas-6

cuzco-plaza de-armas-7.

La Catedral de Cuzco

La Catedral es la joya arquitectónica más importante de la ciudad. Inaugurada en 1664 reúne una serie de estilos que remarcan la fusión del arte hispano con el arte indígena. Mire como se mire es de una riqueza monumental y artística que la convierten en un lugar único. Y ya os digo que desde el exterior es imposible adivinar todo lo que resguarda su interior. La fachada renacentista, casi sin adornos, es de inspiración herreriana y la bóveda es de crucería típica del gótico. Los interiores destacan por su decoración barroca y plateresca. Además de por los trabajos de orfebrería en el Altar Mayor y los retablos de madera tallada de clara influencia local. Y por supuesto por las pinturas de la Escuela Cuzqueña. Como las del pintor Diego Quispe, máximo exponente de esta escuela pictórica.

cuzco-catedral-1

Para rematar su complejidad la Catedral se levantó sobre la Iglesia del Triunfo, la primera levantada en Cuzco en 1539 en el lugar inca del Suntur Wasi. Para su construcción se usaron las piedras de andesita de la fortaleza de Sacsayhuamán que por entonces ya estaba en desuso. Más tarde se levantó la Sagrada Familia. Los 3 templos conforman el conjunto catedralicio y están plagados de detalles arquitectónicos, artísticos y simbólicos.

Y os voy a poner el ejemplo de la magnífica sillería del Coro tallada en madera de cedro. Bajo los reposabrazos de los sitiales verás esculpidas figuras femeninas de facciones indígenas con su vientre abultado a manera de ojo. Según me dijeron representan a la Pacha Mama, la madre tierra, de la tradición incaica. La Catedral cuenta con muchas de estas referencias a la tradición inca que suelen pasar desapercibidas. Como el cuy que se puede ver en la mesa del cuadro de la Última Cena.

cuzco-catedral-2

El centro de Cuzco está plagado de iglesias. Aquí, en la misma Plaza de Armas, encontrarás la de la Compañía de Jesús. La reconoceréis enseguida por su hermosa fachada barroca de piedra andesita, la más elaborada de las que veréis en Cuzco. En su interior sobresale con luz propia, y esto es literal, el altar mayor de 21 m. de altura. Fue tallado en cedro y recubierto de papel de oro tras el terremoto de 1650. La iglesia sufrió entonces graves daños pero fue reconstruida en apenas 20 años. Y ahí sigue desde entonces.

En uno de sus laterales se encuentra la calle Loreto o Intik’ijllu (Calle del Sol) con los que quizás sean los muros incas más largos de Cuzco. Aquí se encontraba la ‘Aqllawasi’ (Casa de las Mamakuna, o mujeres escogidas para el sol) y parte del antiguo palacio del inca Huayna Cápac. En el descampado que se encuentra tras la iglesia de la compañía encontraréis un pequeño mercado de artesanías. Uno más de los que podréis encontrar repartidos por toda la ciudad.

cuzco-inca-1.

El Coricancha y el Convento de Santo Domingo

Si todavía quieres más iglesias puedes visitar la de La Merced con sus claustros mezcla de barroco y renacentista. Pero la que no puede faltar en tu visita es el conjunto de la iglesia del Convento de Santo Domingo y el Coricancha, el antiguo Templo del Sol inca. En la misma Plazoleta se encuentra la entrada al Convento y al Museo de Coricancha. Desde el exterior verás que la iglesia y el convento están construidos sobre parte de los contrafuertes incas. Las dos construcciones comparten muros y sillares en una conjunción arquitectónica realmente curiosa que merece la pena ver.

cuzco-inca-coricancha-1

cuzco-1

La entrada al Museo del Coricancha tampoco está incluida en el BTC, pero su visita es de las que no te puedes perder. Aquí, en el claustro del Convento de Santo Domingo, se encuentran los muros principales del que fue el templo inca más importante de Cuzco. Sus paredes forradas de planchas de oro fueron el objeto del deseo y la codicia de los españoles.

cuzco-inca-coricancha-2

Tras la conquista de Cuzco el Coricancha pasó a manos de Juan Pizarro, uno de los hermanos de Francisco Pizarro. Cuando Juan fue herido de muerte en el asalto a Sacsayhuamán tras la rebelión de Manco Inca en 1536, lo cedió a los dominicos. Ellos aprovecharon las construcciones incas incorporándolas al Convento creando un conjunto arquitectónico único en el Mundo.

Los dominicos reconvirtieron las salas incas en refectorios y estancias del Convento. La perfección de los pulidos muros incas se mezcló así con las arcadas que rodean el enorme claustro decorado con pinturas de la época colonial. Así se inició la fusión cultural entre dos mundos tan distintos y el origen del Cuzco que conocemos hoy. Aquí te aconsejo elegir un buen guía porque si no te perderás muchos de los detalles de la fascinante historia del Coricancha.

La iglesia de Santo Domingo se puede visitar por las tardes cuando abre sus puertas para celebrar misa. Y ya te digo que es una de las iglesias más hermosas de Cuzco. Sus 3 naves están decoradas con el recargado estilo barroco colonial repleto de detalles, filigranas, santos y querubines. El altar mayor, la sillería del coro y los muros interiores decorados con azulejos traídos de Sevilla conforman una obra de arte única.

cuzco-santo-domingo-1.

El Cuzco colonial: construyendo «la Roma de América»

Durante los siglos XVII y XVIII Cuzco se convirtió de facto en la segunda capital del Virreinato del Perú. Su situación estratégica en medio de las rutas andinas, además del descubrimiento de las minas de plata del Potosí y de azogue en Huancavelica, hicieron de Cuzco un foco de atracción económica y cultural.

cuzco-calles-1

cuzco-restaurantes-1

A raíz del terremoto de 1650 los españoles decidieron reconstruir Cuzco de una forma más esplendorosa. Se levantaron más iglesias además de reconstruir los edificios ya dañados. De esa época provienen las obras impulsadas por el obispo Mollinedo, acérrimo defensor de la Escuela Cuzqueña de pintura. De esa ápoca son las iglesias de Nuestra Señora de La Almudena y la de San Pedro, donde se estableció la sede de la Universidad San Antonio Abad en 1669, además del templo de San Sebastián.

cuzco-arte-1

Paseando por Cuzco encontrarás numerosos talleres de pintura donde se copian y reinventan las obras de la Escuela Cuzqueña de pintura

Tal fue el empeño de los españoles en levantar iglesias, conventos, palacios, bibliotecas, universidades, plazas porticadas y mercados que a Cuzco se la conoció como la “Roma de América”. De esa época proviene el Cuzco colonial que podemos ver hoy, de los siglos en los que España quiso ser América.

cuzco-plaza-armas-1.

La iglesia, museo y convento de San Francisco de Asís

Otro ejemplo del esplendor colonial se puede descubrir visitando el convento e iglesia de San Francisco. Su entrada no está en el BTC, pero no dudes en pagar los 20 soles que cuesta porque incluye la visita guiada y la subida al campanario. El guía te conducirá por las diferentes estancias del Convento, muy poco visitado, y contando sus secretos. Te llevará hasta el campanario y los tejados de la iglesia para que tengas unas vistas únicas de Cuzco en 360º. Luego te guiará hasta las criptas con los huesos apilados de cientos de personas que vivieron aquí durante la época colonial.

cuzco

Además de poseer un enorme lienzo pintado de 12×9 metros llamado «Genealogía de la orden franciscana», las paredes del convento están recubiertas de cuadros de la Escuela Cuzqueña. Como curiosidad veréis un cuadro de la Última Cena con 16 personajes y un extraño animal sobre la mesa como plato principal. Su coro tallado en cedro es una auténtica maravilla con imágenes de 93 santos y detalles en la sillería de clara influencia indígena.

Además posee una de las bibliotecas coloniales más valiosas del continente. No tiene la belleza de la biblioteca del Convento de San Francisco de Lima, pero sus fondos incluyen miles de obras de valor incalculable traídas desde España incluyendo una primera edición de El Quijote.

.

El cautivador barrio de San Blas

Este barrio encajado entre la Plaza de Armas, el Convento de Santo Domingo y las laderas que suben hasta la fortaleza de Sacsayhuamán, es el más pintoresco de Cuzco. También en el que encontrarás más tiendas y talleres de artesanía, así como hoteles, bares y restaurantes enfocados a un turismo más alternativo.

cuzco-san-blas-1

cuzco-inca-san-blas-1

En la calle Hatunrumiyoc se encuentran uno de los lugares más buscados por los turistas: la Piedra de los 12 Ángulos. Es una muestra de la perfección con la que los incas trabajaban la piedra. Pero muy sobre valorada porque caminando por San Blas se ven numerosos ejemplos de esta técnica. Y es que la mayoría de las casas coloniales españolas con sus grandes balcones y ventanas enrejadas están levantadas sobre sillares incaicos.

cuzco-inca-san-blas-2

Las calles son estrechas, empinadas y hay escalinatas que te llevarán a lugares desde donde fotografiar los tejados rojizos de Cuzco. Tómatelo con calma porque la altura pasa factura. Desde las calles más altas la uniformidad del mar de tejas sólo se ve rota por las torres de las iglesias y de la Catedral. Esta es una de esas imágenes inolvidables de Cuzco. Desde la lejanía parece increíble que el Cuzco Histórico, no muy extenso, guarde entre sus muros tanta riqueza, belleza y lugares de interés.

cuzco-2

cuzco-inca-san-blas-3

cuzco-inca-san-blas-4

cuzco-inca-san-blas-5

La calle Hatunrumiyoc enlaza con la pronunciada Cuesta de San Blas, plagada de tiendas de artesanía y talleres de pintura que imitan la Escuela Cuzqueña. En lo alto encontrarás uno de los lugares con más encanto del viejo Cuzco: la plazoleta de San Blas. Aquí se encuentra la parroquia más antigua de la ciudad (1563). Su púlpito de madera está considerado una joya del arte colonial cuzqueño. En la plaza se instala los fines de semana un mercado artesanal al aire libre que suele estar animado por la música popular de grupos que tocan y bailan en la calle.

cuzco-inca-san-blas-6

cuzco-inca-san-blas-7

cuzco-bailes-san-blas-1

San Blas tiene un encanto especial. Si quieres comprar artesanías, este es el lugar. Curioseando por sus callejuelas encontrarás numerosas tiendas y artesanos que venden todo tipo de prendas de alpaca, gorros, telas, cerámicas, pinturas y todo tipo de recuerdos. Además en la Plazoleta encontrarás un patio abierto donde se encuentra el restaurante Pachapapa donde degustar todo tipo de platos tradicionales. Porque la gastronomía en Cuzco, como en el resto del Perú, es un mundo aparte .

cuzco-inca-artesanias-1.

Mercado Central de San Pedro

Y hablando de gastronomía no podéis dejar de venir a este lugar. El Mercado de San Pedro se encuentra muy cerca de la Estación de los trenes que van a Aguas Calientes con destino Machu Picchu. En realidad el mercado de San Pedro fue el más importante de Cuzco. Se construyó como Mercado de Abastos en 1925 y adivinad quien elaboró el proyecto: Gustav Eiffel.

Si queréis ver y probar los productos y la gastronomía local auténtica, este es el lugar. En el Mercado encontraréis infinidad de pequeños puestos familiares de comida casera. No faltan el caldo de gallina, el cuy asado, el lomo a la plancha, la trucha, los ajis de gallina o los anticuchos. Elegid los que os parezcan más limpios para evitar problemas digestivos posteriores, aunque en general el orden y la limpieza son la norma general en los puestos de alimentación.

Si no estáis habituados a la riqueza y variedad de los productos agrícolas andinos aquí vais a quedaros boquiabiertos. Flores, hierbas, especias, frutos secos, tubérculos, productos artesanales, zumos naturales de frutas desconocidas, quinoa, quesos, chocolates…La variedad de productos es inmensa y el colorido sorprendente. Y aunque el Mercado suele estar lleno de turistas, es de esos lugares que ha sabido guardar su autenticidad. Además las vendedoras, porque son casi todas mujeres, siempre te tratarán con una sonrisa en la cara..

Las ruinas de Sacsayhuamán

Aunque están situadas en las afueras de Cuzco forman parte inseparable de la historia de la ciudad. Su entrada está incluida en el Boleto Turístico y su visita te dejará admirado ante la determinación de los incas para levantar esta enorme estructura. Por otra parte, Sacsayhuamán ocupa una posición estratégica que permite disfrutar de unas maravillosas vistas de Cuzco y de casi todo el valle.

Su visita se suele complementar con una serie de asentamientos cercanos de mucha menor entidad como Qenqo, Puka Pukara o Tambomachay. Estos yacimientos están incluidos en el BTC. Pero si no sois unos forofos de los yacimientos arqueológicos o no tenéis tiempo, con visitar Sacsayhuamán tendréis más que suficiente.

cuzco-3

Lo que sí os recomiendo es subir en taxi por unos 6-8 soles hasta la entrada principal. Y regresar al centro a pie descendiendo hasta la iglesia de San Cristóbal. Desde allí se puede bajar al centro por la Cuesta Resbalosa o por la Calle Arco Iris. Es una forma de recorrer la parte más auténtica del barrio de San Blas hasta llegar a la misma Plaza de Armas. No tiene pérdida.

Como casi todas las edificaciones incas de Cuzco, Sacsayhuamán comenzó a construirse a mediados del S.XV. Era tal el tamaño de las piedras talladas que se precisaban centenares de hombres para mover cada una de ellas hasta su posición hasta dejarlas encajadas perfectamente. Una labor ciclópea de acuerdo al peso de algunas de estas piedras de entre 90 y 120 toneladas.

cuzco-inca-sacsayhuaman-1

La muralla principal está formada por tres muros superpuestos en terrazas en forma de zigzag. Sus grandes dimensiones de 360 m. de largo con hasta 20 m. de altura son, todavía hoy, impresionantes. Y eso a pesar de estar desmantelada en parte.

Sacsayhuamán fue la mayor obra arquitectónica levantada por los incas. Y tanto Francisco Pizarro como sus hombres quedaron admirados ante las dimensiones de lo que consideraron una fortaleza. Se calcula que aquí se dejaron la piel más de 20.000 “trabajadores” durante los casi 70 años que llevó su construcción. Su extensión es enorme y se han identificado más de 30 estructuras incluidos diversos templos y edificios ceremoniales. El encaje de las piedras es perfecto, y su superficie parece haber sido pulida hasta dejarlas con un tacto tan suave que no podrás evitar tocarlas de vez en cuando.

cuzco-inca-sacsayhuaman-2

Sacsayhuamán fue además el escenario de una de las más cruentas batallas entre los incas y los españoles aliados con cañaris y chachapoyas. Tras la la llegada de los españoles a Cuzco las tropas incas dirigidas por Manco Inca, también conocido como Manco Capac II, asaltaron Sacsayhuamán en 1536. Tras una feroz lucha con las tropas cañaris los incas se apoderaron de ella. Desde allí lanzaron continuos ataques contra Cuzco para hacerse con la ciudad. Pero los españoles y sus aliados indígenas contraatacaron hasta hacerse de nuevo con Sacsayhuamán. Esa fue la última vez que los incas estuvieron cerca de recuperar su antigua capital.

.

La resistencia de los pueblos indígenas contra el imperio Inca
El asalto inca a Cuzco desde Sacsayhuamán estuvo muy cerca de triunfar. Entre 20 y 30.000 guerreros incas lucharon durante días contra menos de 200 españoles liderados por los hermanos Pizarro junto a 15.000 soldados cañaris y chachapoyas. Está claro que sin el apoyo de parte de los pueblos indígenas del Perú los españoles no habrían podido llegar tan lejos. Todos los cronistas españoles coinciden en señalar su valor, arrojo y determinación para combatir el poderío inca.

Sólo la violencia ejercida por los incas sobre las poblaciones locales explica por qué los españoles consiguieron aliados tan rápidamente. Desde la llegada de los españoles, chancas, huancas, cañaris, chachapoyas, cajamarcas y otros se unieron por miles a las tropas de Francisco Pizarro en su avance por el Perú. Además no hay que olvidar que el imperio Inca, tras haber alcanzado su máxima expansión, se encontraba en plena guerra civil entre los 2 pretendientes al trono: Huáscar y Atahualpa.

Tras la captura de Huáscar y su posterior ejecución ordenada por Atahualpa, los huascaristas se unieron a los españoles contra Atahualpa. Estos a su vez capturaron a Atahualpa en Cajamarca y lo ajusticiaron posteriormente. Esta situación de descomposición interna explica que apenas 400 españoles conquistaran la mayor parte del imperio Inca en apenas 2 años. Sin embargo una parte de la historiografía americana del S.XX ha obviado sin rubor la contribución fundamental de los pueblos sometidos por los incas a la derrota de su imperio. Y nadie parece querer preguntarse por qué estos pueblos prefirieron aliarse con unos extranjeros antes que combatir al lado de los incas.

La conquista de Cuzco el 14 de noviembre de 1533 marcó el principio del fin de un siglo y medio de dominación inca. Y el comienzo de los 300 años de presencia española. Aún con el imperio desorganizado, las tropas incas en retirada, los pueblos antaño vasallos de los incas sublevados contra ellos, la capital conquistada y los españoles campando a sus anchas, la resistencia de los incas fue feroz y se prolongó durante 4 décadas. Pero ya no había marcha atrás. En unos años el imperio Inca era ya parte del pasado. Y el Virreinato del Perú con capital en Lima se convirtió en una realidad que perduró hasta la independencia del Perú en julio de 1821.

Poco después la fortaleza de Sacsayhuamán fue desmantelada para evitar que fuera retomada por tropas incas. Sus piedras de andesita fueron utilizadas en la construcción de la Catedral y de otros edificios del Cuzco colonial. Esta es la razón por la que Sacsayhuamán aparezca hoy con sus torreones desmochados y parte de sus murallas demolidas. Aun así lo que queda es realmente impresionante. Si visitáis Cuzco a finales de junio recordad que el día 24 se celebra entre los muros de Sacsayhuamán la festividad del Inti Raymi, el homenaje al dios Sol de origen pre-incaico.

cuzco-inca-sacsayhuaman-3.

Hacia el Valle Sagrado

Cuzco tiene todavía lugares por descubrir como el pequeño Museo Inca. O plazas como la del Regocijo donde residió el Inca Garcilaso. También innumerables casonas y patios que guardan la vida y las tradiciones de esta ciudad única. Así como infinidad de restaurantes, tiendas, talleres artesanales, miradores a los que asomarse y callejuelas de piedra por las que perderse.

Cuzco es de esos lugares que no muestra sus secretos de buenas a primeras. A veces Cuzco parece inabarcable. Otras veces resulta mágica y misteriosa . Y otras alegre y festiva. Pero siempre vital, fascinante e imprevisible. Dediqué 5 días a intentar conocerla y mi impresión fue la de haber arañado apenas la superficie de una realidad mucho más compleja.

Lo que sí tengo claro es que volvería a Cuzco sin dudarlo. Y con esto os lo digo todo.

Dejo atrás Cuzco con la satisfacción del viajero que ha encontrado un lugar especial. Y con la tristeza del que no quiere poner fin a una aventura que promete mucho más. Pero las ruinas y paisajes de Machu Picchu, así como los pueblos y atractivos del Valle Sagrado, me esperan.

cuzco-inca-1.

Y recuerda que Cuzco es la base operativa perfecta para pasar unas vacaciones inolvidables.

.

Artículos relacionados:

Lo mejor de Cuzco:primeras impresiones de la capital histórica del Perú

.