Hacia territorio mursi.

Sabes que entras en territorio mursi cuando te encuentras con sus rebaños de vacas de característicos cuernos. Los mursi los van doblando hacia arriba hasta casi juntar sus puntas para evitar que los malos espíritus les hagan daño. Al menos eso dicen. Aquí el ganado es el símbolo de la riqueza y del estatus social de una familia.

En busca de los bodi.

Una anciana mujer bodi se acerca caminando descalza, tapada apenas con una manta roída y una piel de cabra. Su rostro es un muestrario de arrugas que reflejan la dureza de su vida en un entorno hostil. La sabana africana cubierta de arbustos en la llanura aluvial del río Omo se extiende hasta donde alcanza la vista.