Sigo recorriendo las Highlands.

El viento helado de las Highlands me zarandea con tal fuerza que casi me impide caminar. La nieve todavía ocupa la cumbre de la que es la montaña más alta del Reino Unido, el Ben Nevis, de tan sólo 1.345 m.

Y ahí estoy yo, caminando por sus laderas en esta mañana primaveral con una temperatura de unos 0º C. El viento es tan fuerte que desisto de mi intención de seguir subiendo. No esperaba encontrarme este tiempo cuando esa misma mañana me metía entre pecho y espalda un potente desayuno inglés en Fort William. Por fin había dejado de llover y el sol asomaba a veces entre las nubes.
Una hora antes montaba en el teleférico que sube a la estación de esquí del Ben Nevis. Desde el comienzo de este recorrido por las Highlands desde Edimburgo no había parado de conducir y me apetecía caminar. Perderme por las laderas del Ben Nevis me pareció una estupenda idea. La mañana aparecía casi despejada de nubes, pero aún así pregunté si arriba hacía viento al comprar el billete del teleférico. La señora de la taquilla, con gesto seguro, me indico que muy poco y que este era un día tranquilo. “Si no, el teleférico no subiría“, me contesto. Podía estar tranquilo.

.English breakfast.Ben Nevis 1.

En cuanto llegué arriba un viento huracanado se sumó al frío gélido que bajaba de las cumbres nevadas del Ben Nevis. Fue una caminata intensa en la que disfruté, congelado y zarandeado por el viento, del paisaje escocés desde el lugar más elevado del Reino Unido. Desde estas alturas el paisaje escocés se extiende magnífico allá abajo. Fort William y el lago Eil se encontraban a mi izquierda. El lago Lochy, una de cuyas orillas había recorrido el día anterior, se extendía hacia el norte. A mi alrededor el suelo de turba estaba cubierto por hierbas de color ocre y de riachuelos que bajan de la cumbre. El aire era frío, húmedo y puro. Cuando encontré uno de esos bancos con “las mejores vistas del mundo” pensé que este es un lugar realmente hermoso para perderse.

.Ben Nevis 2

Ben Nevis 3

Ben Nevis 4

Ben Nevis 5

 

Hacia Eilean Donan, el castillo más fotografiado de las Highlands

Tras bajar del Ben Nevis me subo al coche y arranco decidido a llegar por fin al castillo de Eilean Donan. No puedo evitar parar de vez en cuando para admirar el paisaje en las orillas de los lagos Garry y Cluanie. Recorro la carretera A87 atravesando pasajes inmensos bajo una pertinaz llovizna. A lo lejos la nieve de la cumbre del Sgurr Fhuaran se funde en forma de pequeños arroyos y cascadas que caen hasta alcanzar la carretera.

.Highlands 1

Highlands 2.

De nuevo me encuentro con un accidente de coche, y ya van unos cuantos desde que salí de Edimburgo. La lluvia y las estrechas carreteras sin arcenes forman una combinación muy a tener en cuenta cuando conduces por las Highlands. Tras unas 2 horas de viaje aparece enmarcado en el paisaje majestuoso del lago Duich el castillo de Eilean Donan. El sol aparece de nuevo como una señal del cielo: es hora de sacar a volar el dron. Desde el aire el castillo queda enmarcado entre las colinas que rodean el lago ofreciendo una panorámica magnífica.

.

.

El castillo de piedra se levanta sobre un pequeño islote unido a tierra firme por un pequeño puente. Sus orígenes como enclave defensivo se remontan al S.XIII con los primeros baluartes levantados contras los vikingos que arrasaban las costas británicas en la Edad Media. Luego sirvió de refugio al mismísimo Robert the Bruce, el primer rey escocés, contras los ataques ingleses. Luego, durante generaciones, perteneció al clan Mcrae. Abandonado tras la unión de Escocia e Inglaterra, en 1719 fue tomado por una expedición militar española enviada en apoyo de la causa Jacobita para restaurar a los Estuardos en el trono inglés. Bombardeado por los ingleses, el castillo se abandonó hasta que fue reconstruido de nuevo a principios del S.XX por un miembro del clan McRae. A partir de entonces se convirtió en uno de los lugares más fotografiados de Escocia. Entre otros muchos actores Chistopher Lambert y Sean Connery en Los Inmortales y luego Mel Gibson en Braveheart, pasaron por aquí popularizando su inconfundible estampa a orillas del lago Duich.

.Castillo de Eilean Donan 2

Castillo de Eilean Donan 3

Castillo de Eilean Donan 4

Castillo de Eilean Donan 5..

Desde arriba la perspectiva es realmente hermosa. Pero en tierra el estacionamiento junto al castillo es un hervidero de coches y turistas. Consigo aparcar con unas bonitas vistas mientras la llovizna y la niebla vuelven más mística todavía la imagen de Eilean Donan reflejada en las tranquilas aguas del lago. Tras las primeras fotografías toca averiguar si merece la pena pagar las 7,5 libras que cuesta la entrada. Así que me pongo en el acceso al puente y pregunto a algunas de las personas que van saliendo. Hay opiniones variadas, pero ninguna entusiasta: el castillo es pequeño, está muy renovado, no está mal, es caro para lo que puedes ver… Conclusión: me doy cuenta de que el castillo de Eilean Donan es un estupendo decorado así que decido no entrar y quedarme en el exterior disfrutando del maravilloso paisaje.

.Castillo de Eilean Donan 6

Castillo de Eilean Donan 7

Castillo de Eilean Donan 8

Castillo de Eilean Donan 10.

La tarde se vuelve más y más oscura y decido regresar a Fort William. Tengo reserva a las 19h en el Crannog, un acogedor restaurante especializado en pescados y mariscos recomendado por la Guía Michelin y en el que has de reservar con antelación para encontrar mesa. La buena comida a base de salmón local, la cerveza escocesa y las vistas del lago desde mi mesa fueron un combinado perfecto para acabar la jornada. Sentado a la mesa mientras miraba el lago bajo la mortecina luz del atardecer decidí que no iba a poder visitar la isla de Skye. Una excusa más para regresar a Escocia y dedicar unos cuantos días más a recorrer las Highlands de nuevo.

.Crannog Fort William 1

Crannog Fort William 2

.

Al monstruo del lago Ness se lo comió el turismo

Al día siguiente me planto en el lago Ness tras pasar Fort Augustus. La A82 recorre la orilla izquierda del alargado y mítico lago escocés. Si hubiera un monstruo bajo el agua aquí sería feliz ya que el Ness es uno de los lagos más extensos de Escocia con una profundidad de hasta 230 metros y poblado por truchas, lucios, anguilas y salmones . Pero no por ello es de los más hermosos paisajísticamente hablando. La larga fila de vehículos que avanza por la carretera es el único monstruo que alcanzo a ver.

Me dirijo hacia el tercer lugar más visitado de Escocia: el castillo de Urquhart.  Este castillo fue casi destruido por las tropas inglesas en 1962 para evitar que fuera capturado por los escoceses en plena revuelta Jacobita. Y desde entonces no ha sido reconstruido. Lo que se puede ver hoy es un conjunto de ruinas a orillas del lago Ness sin mucho más de interés. Aún así hay una larga fila de turistas delante de las taquillas que venden las entradas para acercarse hasta sus piedras desmoronadas. Aquí sí que tengo claro que no voy a pagar 9 libras por ver de cerca las ruinas que estoy viendo de lejos desde el estacionamiento. Y es que desde que estoy en Escocia me he dado cuenta de que aquí saben sacar petroleo de lo que tienen, sean unas ruinas, vacas peludas o leyendas como la del monstruo del lago Ness. Monstruo que por cierto hoy tampoco ha hecho aparición. Desde luego eso es saber poner en valor lo que tienen, que es mucho, aunque no todo vale lo que piden pagar por ello.

.Castillo de Urquhart y lago Ness.

Muy cerca se encuentra Drumnadrochit. Si tienes mucha curiosidad por conocer la historia del lago Ness y su monstruo aquí se encuentra el Loch Ness Centre & Exhibition. Y bastantes hoteles, además de muchas tiendas de recuerdos donde podrás hacerte con todo tipo de parafernalia acerca del famoso monstruo. Y poco más hay que ver aquí.

Sigo camino hacia Inverness, una pequeña ciudad que se configura como base de operaciones para futuros viajes al norte de Escocia. Cuanto más recorro Escocia, más cuenta me doy de que se necesita tiempo, mucho tiempo para conocerla como se merece. Durante las casi 4 horas de viaje de vuelta hacia Edimburgo pienso en todo lo que me ha quedado por hacer y ver. Cuatro días en las Highlands apenas me han dado para vislumbrar entre la llovizna y la niebla algunos de los lugares más conocidos de esta parte de Escocia. Pero por el camino ha quedado mucho más, y esto me provoca una desazón interior que me hace cambiar de humor.

Mientras cruzo el Cairngorms National Park hacia el sur siguiendo la A9 siento la llamada de esta tierra húmeda, hermosa y todavía salvaje. Pienso que quizás alguno de mis antepasados procedía de estas tierras de montañas, turba y agua. Es la única explicación que encuentro a esa sensación que me invade cada vez que viajo al norte de Europa. La sensación de regresar a mi hogar.

.Highlands 3
Highlands 4

Castillo de Eilean Donan 11

Castillo de Eilean Donan 9

.

Información práctica:

– En Fort William hay muchos lugares donde hospedarse, desde hoteles a Bed&Breakfast o campings. Pero todos tienen una cosa en común: que has de reservar con antelación. En vacaciones, fines de semana y festivos todo suele llenarse y a unos precios bastante elevados.

– El viaje de ida y vuelta en el teleférico hacia la estación de esquí del Ben Nevis cuesta 14 libras. El estacionamiento se encuentra a 10 Km. de Fort William. Una vez arriba el Ben Nevis se encuentra caminando hacia la derecha de la estación. Aunque realmente la vía de acceso a pie a la cima tiene su punto de partida tanto desde el Glen Nevis Visitors Center como desde el Glen Nevis Youth Hostel, ambos situados en la carretera C1162.

– La entrada a los castillos supone un desembolso importante de dinero. Entrar en el castillo de Eilean Donan cuesta 7,5 libras y en el de Urquhart 9 libras. En ambos casos el desembolso no está justificado a no ser que seas un friki de los castillos escoceses.

– Al igual que en el primer artículo sobre las Highlands, os recuerdo que no hagáis locuras por las estrechas carreteras escocesas. Recordad que estáis conduciendo por la izquierda. Además os reitero la importancia de alquilar un vehículo con buenas prestaciones. Y sobre todo en una compañía que ofrezca una amplia red de asistencia. Mi opción en Escocia fue SIXT y fue todo un acierto.

..

– La ruta que hice por las Highlands me ocupó 4 días. Ahora cambiaría algunas cosas. La primera es que le dedicaría al menos una semana. La segunda, que no volvería a Edimburgo subiendo por el lago Ness hasta Inverness y atravesando el Cairngorms National Park. Optaría por un recorrido por la costa occidental visitando las islas de Skye y Mull para seguir hacia el sur hasta Glasgow y vuelta a Edimburgo. El norte de Escocia quedaría para un segundo viaje.

– Recuerda que un buen Seguro de Viajes te puede ahorrar preocupaciones y resolver muchos problemas. Así que ni lo dudes. Desde aquí te recomiendo MONDO, el seguro de viaje inteligente para viajeros inteligentes.

.

.

Artículos relacionados:

.

Edimburgo bajo el sol. Pasando calor en la capital de Escocia

Edimburgo: la ciudad que siempre ofrece algo más

Atrapado por la magia de las Highlands

.