El lago Tonle Sap, el agua de la vida.

La superficie del lago Tonle Sap apenas se distingue del cielo. La línea difusa del horizonte, casi imperceptible, sólo es apreciable gracias a la casa que veo flotando a lo lejos en mitad de la nada. A mi alrededor una luz apagada unifica las tonalidades en un color ocre que domina toda la escena.

osaka-castillo

Llegando a Osaka, el motor económico del Kansai.

Situada a apenas 50 km. de Kyoto la ciudad de Osaka es la tercera más grande de Japón y el motor económico de la región de Kansai. A pesar de ser conocida por el espíritu vitalista y extrovertido de sus habitantes no figura en los planes de viaje de la gran mayoría de viajeros que llegan a Japón. Aquí te cuento lo que puedes ver en un día de alocadas visitas.

shanghai

Contrastes de Shanghai en la China del Siglo XXI.

Shanghai es una ciudad donde se viven los contrastes entre lo oriental y lo occidental. Los rascacielos de Pudong y los centros comerciales de lujo hablan de una China que es una potencia mundial. Pero la China más tradicional todavía pervive en las costumbres diarias, en los viejos templos, calles y jardines. Esta es la parte de Shanghai que os llevo a conocer y que resiste tenazmente los embates de la modernidad. 

shanghai

Shanghai, el escaparate de la nueva China.

Shanghai apabulla con su delirio lumínico del anochecer. Te hace sentir pequeño con sus enormes rascacielos haciéndote retroceder a la infancia en su éxtasis de luces y colores. Sorprende, hipnotiza y acongoja a un mismo tiempo. Pocas ciudades del mundo provocan tal cúmulo de reacciones y la estimulación de todos los sentidos. Shanghai es mucho Shanghai.

asakusa-7415

Asakusa, el Japón más tradicional sobrevive en Tokio.

Asakusa es para muchos el barrio más atractivo de Tokio. Sobre todo para aquellos que cuando viajan a Japón buscan hacer también un viaje en el tiempo. Aquí encontrarán templos, santuarios, pagodas, artesanías y todo aquello que un occidental busca en ese Lejano Oriente soñado.

jerusalen-4474

.

Las piedras de Jerusalén.

Llegué a Jerusalén y toqué las viejas piedras del Templo de Salomón en el Muro de las Lamentaciones; acaricié la desgastada losa de la Piedra de la Unción en el Santo Sepulcro; y me acerqué hasta las paredes de la Cúpula de la Roca adornadas con exquisitos azulejos… Pero no sentí nada.

Page 1 of 3123

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies