Ladakh, crisol de pueblos, culturas y religiones.

Ladakh es un crisol de gentes, lenguas, religiones y culturas que comparten un espacio geográfico de extrema dureza. Una amalgama de pueblos que viven juntos, pero no revueltos, con una diversidad humana todavía alejada de la uniformidad impuesta por la globalización. Si buscas autenticidad en tus viajes, desde luego en Ladakh la vas a encontrar.

Ladakh: viaje fotográfico a uno de los lugares más remotos del mundo.

Ladakh es un lugar como ningún otro. La belleza de esta región del norte de la India no se puede expresar con palabras. Sus paisajes áridos, rocosos e inmensos situados en la meseta de la cordillera del Himalaya cortan la respiración. Literalmente. Pero Ladakh es mucho más, porque Ladakh es un auténtico tesoro para los amantes de la fotografía de viajes.

La primera capital del imperio mogol de la India.

Fatehpur Sikri se levanta sobre una colina abrasada por el sol. La que fue la primera ciudad y capital de los mogoles en la India resiste al abandono de los siglos. La belleza arquitectónica de sus construcciones levantadas en piedra arenisca roja y su importancia histórica, la convierten en una de las principales atracciones turísticas de Agra y de toda la India.

Peshawar, la capital de los pastunes de Pakistán.

A Peshawar no le podrían haber elegido un nombre mejor. Su nombre deriva del sánscrito Puruṣapura que quiere decir “ciudad de varones”. Y hombres, sólo hombres, es lo que os vais a encontrar por sus calles. Las mujeres brillan por su ausencia en esta caótica, decadente, hospitalaria y fascinante ciudad. Así es Peshawar, la capital económica, religiosa y cultural de los pastunes de Pakistán.

Los tambores kalash, los dholaks, resuenan en el valle de Bumburet.

Los kalash hacen retumbar sus tambores anunciando el inicio del Chilam Joshi, el Festival de la Primavera. Las mujeres comienzan a bailar girando sobre sí mismas, o avanzando de lado unidas por las manos detrás de las cintura. Mientras, los punjabís, los pakistaníes del centro del país, las rodean mirándolas con avidez. En su mayoría son hombres jóvenes atraídos por estas mujeres de piel clara que bailan en público sin un velo que les tape el rostro. Algo totalmente prohibido en el mundo musulmán.

Los Kalash, uno de los pueblos más antiguos de Asia.

Guiados por el sonido incesante de los tambores los Kalash bailan y cantan sin cesar. Apenas quedan unos 3.000 integrantes de esta etnia que ha vivido aislada durante siglos en los remotos valles fronterizos del norte de Pakistán y Afganistán. Durante generaciones han preservado su idioma, cultura y religión. Pero la influencia del mundo moderno y los intentos de conversión religiosa al Islam, amenazan el presente y el futuro de los Kalash.

Page 1 of 81234...Última »

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies