Soweto, entre la miseria y la esperanza.

Las calles de Soweto se recorren con el alma encogida, con polvo ocre en los zapatos y entre las sonrisas de niños desarrapados con los mocos colgando. Pero a pesar de la miseria en la que todavía vive una gran parte de sus 3 o 4 millones de habitantes se vislumbran signos de esperanza.

África es el lugar de nacimiento de la Humanidad. Aquí es donde yace enterrado nuestro cordón umbilical colectivo.

Cuando era niño me regalaron un libro sobre la evolución de la especie humana donde aparecía destacado el extraño nombre casi impronunciable de un lugar remoto en Sudáfrica: Sterkfontein.