África es el lugar de nacimiento de la Humanidad. Aquí es donde yace enterrado nuestro cordón umbilical colectivo.

Cuando era niño me regalaron un libro sobre la evolución de la especie humana donde aparecía destacado el extraño nombre casi impronunciable de un lugar remoto en Sudáfrica: Sterkfontein.


De Soweto al Museo del Apartheid.

Hay lugares en Sudáfrica que nos encogen el alma, sacuden cualquier espíritu y despiertan nuestra adormilada conciencia. Lugares como las barriadas de chabolas que rodean Johannesburgo, Pretoria o Ciudad del Cabo donde las calles son de polvo y barro.