Soñando con Pamukkale.
Recuerdo las primeras imágenes de Pamukkale que vi en mi vida. Como en un sueño fantástico grupos de turistas en bañador disfrutaban en las aguas turquesa de unas piscinas naturales que se desparramaban por una colina como chorros de espuma de un blanco inmaculado.
Por aquel entonces no podía imaginar que algún día pudiera visitar ese remoto lugar, ni que iba a plantearme la posibilidad de no visitarlo. Y es que a punto estuve de no ir a Pamukkale debido a las críticas de algunos viajeros que expresaban su malestar por las malas condiciones de conservación de un lugar que a priori se publicita como una de las maravillas de Turquía.
Por si se os plantea algún tipo de dudas os digo desde este mismo instante que ni lo dudéis, que si tenéis la oportunidad de ir a Pamukkale, no la dejéis pasar. Y que si para ello debéis recorrer centenares de kilómetros de carreteras infernales, pues los recorréis. Porque este lugar es una auténtica maravilla natural a la que hay que sumar las ruinas de la ciudad romana de Hierápolis que creció en su parte más elevada para aprovechar las aguas termales que no han parado de brotar desde tiempos inmemoriales.

Ubicada en un punto intermedio de la llanura turca de la provincia de Denizli, Pamukkale «Castillo de algodón» en turco, se encuentra a 250 Km. tanto de Izmir en la costa oeste del Egeo como de Antalya al sur. Y a más de 500 km. de Ankara y a 660 de Estambul. Es decir, que a Pamukkale hay que ir ex profeso. Desde las ciudades costeras más turísticas hay agencias que organizan viajes de ida y vuelta en el mismo día pero yo os recomiendo pasar al menos una noche para disfrutar de uno de los atardeceres más bellos que haya visto jamás en mi vida. Y os aseguro que he visto unos cuantos.
Mi planteamiento fue el siguiente: tras aterrizar en Izmir alquilé un coche con el que hice un recorrido circular de 10 días que pasando por Celçuk, Epheso, Pamukkale, Fethiye y Bodrum terminaba en Izmir. Así pude visitar algunos de los enclaves más interesantes de esta parte de la costa turca del Egeo y de paso hacer una parada intermedia en Pamukkale. Si no queréis complicaros la vida este tour organizado de 6 días os llevará desde Estambul a Ankara, Saratli, Uçhisar, Goreme, Konya, Pamukkale, Éfeso o Esmirna en una excursión muy completa.
Los 200 Km. que transcurren desde Celçuk recorren un paisaje de cultivos sin nada destacable a no ser las carreteras llenas de baches, los locos adelantamientos de los camiones y los controles de velocidad de la policía turca. Hasta que a unos 40 Km. de Denizli apareció entre la neblina provocada por el calor una colina truncada y cubierta de blanco que refulgía bajo la luz del sol y evidentemente no era nieve. No había dudas de que estaba llegando a Pamukkale porque si algo tiene bueno la red de carreteras turca es su señalización, tanto es así que no necesité el GPS en ningún momento de mi viaje.
Con antelación había reservado habitación en un hotelito del mismo pueblo ubicado a los pies de las paredes de piedra caliza, pero lo bastante alejado de los masificados hoteles que siguen aprovechando las aguas termales para llenar sus piscinas. Ansioso por ver cuanto antes aquella maravilla ascendí por la carretera que lleva directamente a la base de ese farallón calcáreo que vislumbraba ya desde kilómetros de distancia. En pleno mediodía y bajo un sol de justicia excursiones de turistas en bañador se bajaban de los autobuses que los habían llevado a visitar Pamukkale. Los vendedores de postales, mapas y recuerdos asentados en medio de la carretera intentaban detener a cada vehículo que pasaba por allí o asaltaban a cualquiera que fuera a pié. Una fila de turistas guardaba paciente su turno para subirse a un camello y hacerse la foto de rigor con la montaña blanca de fondo…
A primera vista aquello era un decepcionante parque temático, así que sin bajarme del coche di media vuelta mientras los vendedores me perseguían corriendo, se tiraban encima del coche y hasta hubo uno que se subió a su pequeña moto y me persiguió un buen trecho pegando gritos, conduciendo con una mano jugándose el tipo mientras en la otra me mostraba insistentemente sus mapas y postales.
Ya de mal humor, aceleré y me puse a buscar mi hotel que afortunadamente estaba alejado de toda aquella locura. Nada más llegar la amabilidad del recepcionista y su ofrecimiento para comer algo en la terraza junto a la piscina consiguieron tranquilizarme. Me explicó que Pamukkale era una locura hasta las 5 de la tarde cuando la mayoría de los grupos de turistas regresaban a sus hoteles en la costa. Así que decidí esperar, bañarme en la piscina y tras instalarme en la habitación, intentar de nuevo entrar en Pamukkale.
Y efectivamente, a las 5 casi no había autobuses y los alocados vendedores de souvenirs habían desaparecido. El solitario camello masticaba tranquilo por fin algo de hierba y en el parque con su laguito ubicado a los pies de la montaña casi no había gente. Así que tomando la rampa que lleva hacia la entrada me dirigí a comprar mi boleto con el que acceder a la zona de piscinas de travertino y a las ruinas de Hierápolis, con la excepción de la antigua piscina romana llamada de Cleopatra cuya entrada se paga aparte. Hay otras dos entradas, pero esta es la más accesible desde el pueblo y además es la que directamente conduce hacia la ladera de la montaña.
Durante las últimas décadas del S.XX Pamukkale fue explotada hasta la saciedad, se construyeron multitud de hoteles que extraían las aguas termales para llenar sus piscinas dejando secas las piscinas naturales. En las que quedaba agua se bañaba los turistas con jabón, se vertían por todas partes las aguas residuales y todo el mundo pisoteaba aquí y allá con sus zapatos y se accedía a las pozas en motos y bicicletas originando un destrozo tal que parte de los restos arqueológicos de Hierápolis fueron destruidos. Cuando en la década de 1980 se solicitó a la UNESCO la declaración de la zona como Patrimonio de la Humanidad, el organismo internacional puso sus condiciones. Se demolieron hoteles, se eliminó el asfalto en la rampa de acceso y se prohibió el acceso en cualquier tipo de vehículo. Se construyeron en la misma rampa una serie de piscinas artificiales que con el paso de los años se han ido cubriendo de blanca cal lo que me dio la impresión de encontrarme en una especie de parque acuático y se prohibió el acceso con zapatos. Hoy, a pocos metros de la entrada, hay que descalzarse y avanzar a pie por la ladera cubierta de una blanca capa de cal mientras el agua corre entre los dedos de los pies.

A estas alturas creo que ya queda claro que no hay que olvidarse el bañador para darse un baño en las piscinas habilitadas para ello, y las chanclas para poder luego caminar por el recinto de Hierápolis. Mientras se asciende por la rampa se puede apreciar como las cortinas de agua caen suavemente por las laderas ya blanqueadas por el sol y que están todavía en proceso de recuperación. En las partes más altas muchas pozas están vacías para facilitar el proceso de blanqueo y eliminar los rastros de la suciedad dejada por años de mal uso.
Aún así y a pesar de las zonas que permanecen más deterioradas, Pamukkale irradia una belleza que en algunas partes supera lo imaginable. Sólo la afluencia de visitantes estropea un poco la tranquilidad del lugar, pero es suficiente alejarse de la zona de la rampa para encontrar zonas menos visitadas.
Por ejemplo podemos caminar por las pasarelas de madera que dan acceso a las partes más altas que ofrecen vistas increíbles, o perdernos entre las ruinas y las viejas piedras de Hierápolis, la ciudad construida por los romanos en lo más alto de Pamukkale para aprovechar las fuentes termales de la falla del río Menderes. La misma falla que también ha originado numerosos movimientos sísmicos y la progresiva destrucción de Hierápolis.
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Las ruinas romanas de Hierapolis
En la antigüedad muchos edificios de culto a la naturaleza fueron construidos cerca de fuentes de aguas termales. Hay constancia de asentamientos humanos en torno a estas aguas en Pamukkale durante el periodo Hitita, a los que siguieron anatolios, lidios y persas. Finalmente los griegos llegados desde la costa del Egeo tras la caída de Troya expulsaron a los persas de Anatolia Central iniciando el llamado Periodo Helenístico que perduró hasta la llegada de los romanos. En Hierápolis, que quiere decir «Ciudad Sagrada«, los romanos adoraron a Apolo, Artemisa, Heracles o Poseidón entre otras divinidades de su panteón. Con el paso del tiempo se fueron añadiendo otros edificios como baños y fuentes para aprovechar a los efectos curativos de estas aguas y más templos para honrar a las diferentes deidades. Además se construyeron teatros, palacios y grandes avenidas que permanecieron en uso hasta bien entrada la Cristiandad en época bizantina.
A lo largo de su dilatada historia Hierápolis fue destruida varias veces por los terremotos y reconstruida una y otra vez, por eso la mayoría de los restos arqueológicos que se encuentran hoy son de la época romana. A partir de dos puertas monumentales de entrada casi todas las construcciones quedan repartidos a ambos lados de la llamada «Calle de las Columnas» que divide la ciudad en dos a lo largo de más de kilómetro y medio. A su alrededor se encuentran los restos esparcidos por el suelo de cimientos, edificios públicos en ruinas, basamentos, pórticos, canalizaciones… pero el lugar más curioso es esa piscina termal, la llamada «Piscina Sagrada» o de Cleopatra cuyo fondo está cubierto con restos de columnas y mármoles tallados sumergidos en el agua por efecto de los terremotos.
Si quieres sentirte como uno de aquellos antiguos romanos tendrás que pagar unas cuantas Liras Turcas más para acceder a este recinto y darte un baño en sus aguas de color azulado.
Quizás la construcción más destacada de Hierápolis es el Teatro Romano construido durante el reinado del emperador Adriano en el S.II d.C. Localizado en el centro de la ciudad y muy bien conservado se calcula que tuvo capacidad para albergar hasta unos 10.000 espectadores en sus 50 filas de asientos (la cavea) divididos en secciones por 8 escalinatas. Por lo demás Hierápolis es un campo de ruinas donde apenas se pueden reseñas un par de construcciones importantes como los restos de las fuentes monumentales que decoraban la ciudad llamadas Nimpheum o los restos del Templo de Apolo.
Un atardecer inolvidable
El conjunto natural e histórico de Pamukkale e Hierápolis fue finalmente declarado Patrimonio de la Humanidad en 1988 ya que este tipo de formación geológica es muy infrecuente. Lentamente se van recuperando las sucesivas capas de caliza y travertino creadas durante siglos por el continuo discurrir de las aguas termales que siguen brotando a una temperatura constante de 35º originado esa especie de cataratas petrificadas en una sucesión de terrazas y piscinas naturales. Su color blanco, proveniente del carbonato cálcico que arrastra el agua y blanqueado por la luz solar, vuelve a brillar conformando este espacio natural único. Parece que Pamukkale, a pesar de los daños sufridos por décadas de abuso y mala utilización, vuelve poco a poco a recuperar su perdido esplendor.
Por eso os recomiendo ir a Pamukkale, para asombraros ante la grandeza y la belleza inigualable de la Naturaleza y también para no perder la esperanza de que con una gestión responsable podemos recuperar los ecosistemas que el ser humano ha alterado de manera totalmente insensata.

Y lo recomiendo porque a pesar de la sensación de parque temático que se tiene a veces, nadie se podrá sustraer al encanto del amanecer y el atardecer. Estos son los momentos en los que se producen unos reflejos y unas tonalidades únicas que nos pueden dar una idea de cómo debía lucir Pamukkale en sus mejores momentos. Las capas de minerales y los estanques blanquísimos de aguas azuladas refulgen con la luz solar creando una sensación mágica de calma. Las cascadas de cal, el agua y la luz parecen congelarse en colores que recorren todas las tonalidades de amarillos y anaranjados, y sólo por vivir ese momento único en el que el tiempo parece detenido merece la pena hacer el largo viaje hasta aquí.
Para mí fue uno de esos atardeceres inesperados ya que andaba recorriendo las pasarelas de madera de la parte superior de los estanques secos de travertino del lado sur. Un par de colegas fotógrafos turcos me vieron con las cámaras y me dijeron que les siguiera hacia el otro lado, hacia el mirador que quedaba hacia el norte donde se encuentra la Puerta Bizantina de Hierápolis. Tras atravesar una zona ajardinada apareció la zona de terrazas y piscinas más hermosas que había visto en Pamukkale justo cuando el sol comenzaba su descenso.
Apenas una docena de personas contemplamos aquel largo atardecer de verano. En un silencio emocionado sólo roto por susurros de admiración contemplamos el paso del día a la noche en ese lugar único, de una belleza casi virginal y conservado milagrosamente a través de los siglos.

Fue uno de esos momentos que sacian la sed del viajero que ya ha visto mucho y al que muy a pesar suyo le cuesta sentir esa sensación de asombro antaño tan normal. En ese atardecer tuve la suerte de asombrarme de nuevo y de comprender, una vez más, por qué viajar es el alimento de mi espíritu.
Y recuerda que un buen Seguro de Viajes te puede ahorrar preocupaciones y resolver muchos problemas. Así que ni lo dudes. Desde aquí te recomiendo MONDO, el seguro de viaje inteligente para viajeros inteligentes. Además contratando tu seguro desde esta página tienes un 5% de descuento.
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299 respuestas
Realmente precioso. Las fotos del atardecer son para querer irse allí ahora mismo 😉
Yo me quedé con ganas de acercarme cuando estuve en Turquía, así que espero poder volver algún día.
Hola Elena, Pamukkale es un lugar realmente especial y si vuelves a Turquía no dudes en acercarte y pasar al menos una noche para disfrutar del amanecer o de un atardecer inolvidable.
hola antonio, muy buena tu pagina!!! voyen marzo de 2014 a turquia con mi novio tenemos pensado hacer estambul y capadocia, por lo que decis conviene alquilar coche, tenes idea cuanto sale el alquiler por dia? y el combustible es caro?…mi mayor duda es cuantos dias quedarme en turquia, cuanto me recomiendas en estambul y cuantos me recomiendas en capadocia? la idea es recorrer tranquilos y poder ver casi todo pero tampoco quiero malgastar dias por que somos de argentina y antes de turquia vamos a otros lugares entonces necesitamos distribuir muy bien los dias, la idea seria que no falte tiempo pero tammpoco sobre ya que estamos ajustados con los tiempos…yo habia pensado 5 noches estambul y 4 capadocia, que opinas??? muchas gracias por todos los datos que aportas me fueron de mucha utilidad…..
Hola Andrea:
Lo has planteado bien. Cinco días en Estambul y cuatro en Capadocia es perfecto si el trasporte interno lo hacéis en avión. La compañía Pegasus ofrece tarifas muy asequibles en sus vuelos internos. Y sí, te recomiendo alquilar un coche para recorrer Capadocia a vuestro aire. Los precios los puedes consultar en las webs de las empresas que rentan los autos en el aeropuerto de Kayseri:
Alvis Tour
Artı Tour (Sixt Rent A Car)
Avis
Filopark
Hertz
Y por la gasolina, no te preocupes mucho. Sí, es más cara que en Argentina, pero no vais a recorrer miles de Km.
Buen viaje y a disfrutarlo.
Saludos
Gracias Antonio, cuando necesites informacion de la Patagonia, no dudes en consultarnos, vivimos en un paraiso llamado Trevelin. saludos argentinos!
Si me surge otra duda te consulto, y gracias nuevamente !
nancy
Nancy, gracias de nuevo por tus palabras y si algún día tengo la GRAN suerte de poder viajar a la Patagonia te lo haré saber para tener información de primera mano.
Saludos y por aquí me encuentras si necesitas resolver alguna duda.
Antonio Q.
This place is amazing. I have been there three times and it still amazes me. There’s nothing like this in other countries, so Pamukkale is quite unique. There is also an ancient city called Hierapolis at the top of Pamukkale, which is also stunning. And 15 minutes from Pamukkale there’s a natural thermal hot spring in Karahayit, which is also nice to see. So If you guys have the opportunity, you should really visit Denizli (town) in Turkey. You will be stunned by the natural beauty of this city.
Muy buena entrada!! Magníficas fotos, como siempre.
Opinamos lo mismo, hay que ir si o sí, es uno de los lugares mas maravillosos de esta parte del mundo. Nosotros la visitamos en 2006, en un viaje de un mes que nos llevó por Turquía, recuerdo que era el mes de mayo y había muy poco turismo, nos alojamos en el pueblo, creo que no había ni un 10% de ocupación, la verdad que estaba genial, el único problema fué el diluvio que nos cayó el primer día, cosa que suplimos el segundo con bastante calor.
Saludos!!
Gracias por el comentario. Supongo que en estos años Pamukkale habrá cambiado, espero que a mejor, después de todos los trabajos que se están llevando a cabo. De todas formas opinamos igual: hay que ir sí o sí 🙂
Tarde o temprano nos gustaría visitar Turquía, y este fantástico post sobre Pamukkale nos hace ver que será imprescindible llegar hasta allí. Geniales las fotos, y suponemos, tal como explicas, que es imprescindible quedarse una noche como mínimo para ver esa maravillosa puesta de sol sin tantos turistas.
Salud y buenos viajes!!!!
Manel & Cristina
Os animo a dar ese salto hasta Turquía. Hasta que pisé Estambul hace un par de años no sabía lo que me estaba perdiendo, pero cuando este año he recorrido la Capadocia y parte de la costa del Egeo confirmé que Turquía es un país que deja una huella profunda. Y desde luego la guinda del pastel puede ser Pamukkale.
Un saludo y gracias por vuestras palabras.
Antonio, gracias por tus comentario y por tu amistad. Un abrazo!
Paco, siempre es un placer leerte y seguir tus aventuras..y más cuando recorres sitios por los que he pasado haciendo que vuelva a viajar en la distancia.
Un abrazo.
Hola! soy de Argentina y estaba curioseando todo sobre Turkia xq tengo una amiga que tiene la fortuna de estar allì ahora de vacaciones (tan tan lejos de aquì) y me escribiò contàndome que ya habìa estado en la màgica Capadocia, habìa andado en globo, estuvo en la Mezquita Azul y se iba para Pamukkale… y asì buscando fotos y datos del lugar, encontrè tu sitio que me encantò no sòlo por la hermosas fotos, sino por la calidez, sencillez y precisiòn con la que nos contàs tus detalladas experiencias por estos lugares tan exòticos que, convengamos, muy pocos tienen el gusto de visitar. Por supuesto, mirarè tus otras visitas por el mundo y leerè atentamente tus experiencias… que seguramente tanto a mì, como a todos los que las leen, nos seràn de gran guìa y ayuda para cuando podamos visitar todos estos hermosos lugares, o al menos hasta que lo podamos hacer lo soñaremos màs en vivo y en directo. Muchas Gracias!
Antes de nada agradezco tus palabras. Son comentarios como el que escribes el que me empuja a seguir escribiendo sobre viajes, experiencias y vivencias. Sin duda los viajes cambian cuando nos lo cuenta alguien que ha estado allí, y esta es la esencia de este blog.
Muchas gracias de nuevo y espero seguir siendo de utilidad. Por cierto…Turquía tiene lugares maravillosos.
Un saludo.
Hola Yoli!! yo soy de Argentina también y estoy planeando mi viaje a Turquia para Julio. Quisas puedas contactarme con tu amiga por favor asi me saco algunas dudas? mi email es corinakantor@gmail.com
Gracias!!
Hola
Super completa la info..te consulto luego de Visitar PAMUKKALE y como iremos en Verano con la Familia,cual te parecio la mejor playa para descansar unos dias??
Gracias
Ilena
Gracias por tu comentario Ileana. Si te digo la verdad las playas de Turquía no son las mejores que he visto y en verano, como es normal, están llenas de gente. En Antalya no me gustó la playa. Desde Fethiye no queda lejos la que está considerada una de las mejores playas de Turquía, Oludeniz. Sinceramente fue la que más me ha gustado y hay hotelitos donde quedarse en la misma playa. También desde Oludeniz o Fethiye salen barcos de excursiones a las islas de los alrededores donde hay pequeñas calas y playas casi vírgenes para bañarse, pero llenas de barcos de turistas. La playa de Bodrum es casi inexistente, una estrecha franja de arena y piedras llena de sombrillas, aunque cerca está la Camel Beach, que no está nada mal. Desde luego no te aconsejo las playas de Kusadasi o alrededores, bastante feas.
En fin, que para playas hay mejores opciones en otros lugares. Pero no por eso dejes de visitar Turquía que es una auténtica maravilla de país con gente estupenda.
Un saludo.
Lindooooo!!! como lo describes no me ha dejado ni una duda de embarcarme mañana, justo estaba buscando el empujoncito, soy peruana y estoy ahorita en Izmir así que inmediatamente haré una reserva para un hotel, lamentablemente mis amigas ya se fueron así que tendré que viajar en bus porque me da un poco de miedo ir sola en auto. Gracias y coincido con todos los comentarios, no solo maravillosas fotos sino la descripción. Suerte!!
Hola y ánimo:
Haces estupendamente al embarcarte en ese viaje a Pamukkale. Desde Izmir son unas pocas horas de viaje, y es viaje del que no te vas a arrepentir.
Disfruta de Pamukkale, de ese entorno único, de bañarte en sus aguas termales y de sus inolvidables atardeceres.
Un saludo
yo me voy mñ y muy buen relato. no nos lo perderemos!
Hola Natalia, pues muy buen viaje y a disfrutar de este lugar unico.
Y gracias por el comentario
Hola, Muchas Gracias por compartir tu experiencia. Nos fue de mucha ayuda
Somos un grupo de amigas que estamos viajando a principio de octubre. Te puedo pedir los datos del Hotel donde te alojaste? nos gusta mas la idea de quedarnos al pie de este lugar maravilloso y no en un hotel en la ciudad.
Muchas gracias nuevamente. Andrea
Hola y paso a informaros con más concrección. Pamukkale es un pueblecito muy pequeño y hay 2 tipos de alojamientos: hoteles masificados ubicados frente a la pared calcárea y casas con pocas habitaciones en plan familiar más pequeños y con más personalidad, repartidos por el pueblo. Dependiendo de vuestro presupuesto tenéis bastantes opciones a elegir aunque la mayoría sin vistas. De todas formas lo bonito de Pamukkale se ve cuando estás dentro, no desde el exterior.
Buen viaje
Hola!!!! que bellas fotos. Soy chilena y viajo a estambul por 4 dias en septiembre. Tú crees que sea sensato viajar por el día a estambul en una de esas visitas guiadas que ofrecen? Lo que pasa es que voy a andar viajando sola por trabajo y esos días me encontraré con unos amigos en estambul, pero ellos creen q como luego van a Capadocia, será mejor dejar Pammukale para después. En cambio yo estaré solo 4 dias en estambul (viajo desde Milan) y luego regreso a Madrid, para tomar el vuelo de vuelta a Chile. Quisiera saber si es posible ir desde estambul, si vale la pena o mejor aprovecho los pocos días para conocer bien la ciudad de Estambul. ¿Qué opinas?????…
Hola Ana María:
Estoy con tus amigos cuando te dicen que dejes Pamukkale para más adelante y te dediques a visitar Estambul. Aquí te dejo el enlace en mi web para esa maravillosa ciudad en las que hasta 4 días me parecen poco tiempo http://www.viajesyfotografia.com/turquia/estambul/index.html
Las excursiones de un día a Pamukkale son una auténtica tortura. Muchas horas en autobús para llegar, estar un par de horas en las que apenas da tiempo a visitar nada, y salir corriendo de vuelta a Estambul. Además esto conlleva perderse el atardecer en este lugar mágico que es de lo más bonito que he visto en mi vida.
Desde la Capadocia el acceso tampoco es fácil, pero es que la Capadocia es otro lugar increíble que merece la pena recorrer en varios días http://www.viajesyfotografia.com/turquia/capadocia/index.html
En fin, que las opciones pasan por pasar más tiempo en Turquía para disfrutar de varios sitios con calma. Si tienes poco tiempo, mejor dedícate a visitar un lugar, pero con tiempo y tranquilidad para disfrutarlo en condiciones. Para mí está muy claro: Estambul, Estambul y Estambul
Buen viaje
Muuuchas garcias por la respuesta!
Era lo que me faltaba para decidir. Un abrazo.
Que pasada todo lo que relatas y muy buenas fotos, nosotros decidimos viajar este julio a Turquía de vacaciones , pero tenemos muchísimas dudas de como hacer el viaje, en principio la idea era ir a Estambul 5 días y 6 días a Antalya en plan relax pero claro las dudas empiezan cuando vimos fotos de Capadocia o Pamukkale, sitios la verdad impresionantes, como distribuirías tu contando que los días de vacaciones tendrían que ser esos 11 para poder ver y disfrutar un viaje que nos marcará por todo lo qe describes. Gracias de antemano.
Hola Manuel:
Lo que relato son las cosas que puedes vivir si te acercas a los destinos de los que hablo. En principio 5 días en Estambul es perfecto para visitar la ciudad sin prisas y disfrutarla como debe ser disfrutada. Sobre Antalya qué quieres que te diga. Las playas turcas me decepcionaron. No sé si me escribes desde España, pero para ir a la playa a relajarme yo no me iría a Turquía teniendo lo que hay aquí…o en el norte de Marruecos, o en Túnez, Grecia, Chipre…pero no en Turquía aunque he estado en un par de ellas que no estaban nada mal. Las de Kusadasi no me gustaron en absoluto, por la costa entre Didim, Bodrum y Fethiye hay algunas que no están mal. Y de las de Antalya me han dicho que son un hervidero de turistas en verano. Todo va en gustos.
Pero si de verdad quieres ver cosas que SÓLO verás en Turquía, ni lo dudes. Vete a Capadocia, alquila un coche, reserva un hotel cueva con piscina en Goreme y recorre sus maravillas a tu gusto. Pamukkale queda un poco a desmano de todo y si quiere verlo bien hace falta reservar un día de ida y estancia, pasar la noche y seguir viaje al día siguiente. Con el tiempo que dices yo me limitaría a Estambul y Capadocia. Si quieres playa, pues tu verás…
Hagas lo que hagas, buen viaje.
Saludos
Muy clarificador post e impresionantes las tomas, Antonio, felicidades.
Una preguntilla, relacionada precisamente con las fotos y el atardecer: ¿permiten el acceso con tripode? ¿Podría ser suficiente con un tipo «gorila»?
Hola David:
Gracias por tus palabras y te respondo: no lo sé. Allí no vi a nadie con trípode. Yo apoyé la cámara para algunas tomas en el murete del paseo que rodea las piscinas a las que no se puede acceder porque está prohibido el baño en ellas. Eso y en otras, manteniendo el pulso firme 🙂 Yo creo que con uno tipo «gorila» tendrás más que de sobra, más que nada porque también te permite cargar con menos cosas para irte bañando por el camino.
Buen viaje y buenas fotos si vas por allí.
Saludos
Hola!!
¿puedes decirme por donde tienes que caminar para hacer las fotos que hiciste del atardecer?
Hola Maria:
Te confieso que encontré ese lugar de casualidad andando por aquí y por allá. Una vez que estás en la parte más alta por donde se accede a las ruinas de Hierapolis hay un camino de tablones de madera que bordea las piscinas naturales a la derecha y a la izquierda. Oriéntate siguiendo el oeste hacia la puesta de sol. Pasarás por un conjunto de pequeñas ruinas, unas zonas ajardinadas y de nuevo estarás en el paseo que recorre la parte superior de Pamukkale. Allí mismo hay un par de miradores desde donde los que hice las fotografías.
Suerte y buenas fotos
hola! estuve leyendo los comentarios y son exelentes. sin dudas quiero conocer este lugar. soy de Argentina y viajo por tercera vez a Turquia, pero esta vez en el mes de enero. Es posible visitar Pamukkale en enero? intente buscar informacion pero no encuentro ni siquiera algun comentario de alguien que haya estado en esa fecha. agradeceria alguna ayuda.
Hola Mariela…paso a responderte:
Pamukkale disfruta de un clima continental con lo cual te puedes imaginar que en enero te puedes encontrar hasta nieve, temperaturas medias de entre 5-10ºC…En fin, vete abrigada. Y hasta donde yo sepa Pamukkale (aguas termales) se mantiene abierto ya que las ruinas de Hierápolis tampoco cierran por frío 🙂
Espero haberte ayudado
Saludos
Soy un amante y modesto aficionado a las fotografías . Realmente además de ese paisaje maravilloso , único hay un brillante artista detrás de la cámara. Fotos bellísima. Gracias y felicitaciones. En marzo del 14 tenemos los pasajes para Turquía y visitaremos capadocia y tenemos 2 días más para ir a Pamukalle y regresar a Istambul para volver. Previó vamos a Dubai y Estambul. No será muy agotador. Para eso tenemos auto rentado. Resto en avión.
Gs José manuel Argentina
Jose Manuel, comentarios como este me hacen sentir mas que orgulloso. Pero sigo considerandome un simple aprendiz de fotografo que intenta cada dia captar esas instantaneas que convierten en especial a un lugar. Solo puedo responder con un GRACIAS, y deseando que ese viaje a Turquia se convierta en una experiencia epecial e inolvidable.
Si precisas mas informacion, aqui esta el enlace de mis viajes a Estambul, Capadocia y Ankara.
http://www.viajesyfotografia.com/turquia/estambul/index.html
Excelente crónica. He estado un par de veces en Turquía, viajaré este año nuevamente, y siempre quedo con un sinsabor de que no visité este lugar tan hermoso.
Sinceramente, entre sus fotografías y su relato, pienso que esta vez sí lo visitaré. Gracias
Hola Catherine:
Gracias por este comentario pues además de informar sobre algún lugar en concreto, mi intención siempre es comunicar algo más. Viajar es caro y si merece la pena visitar un lugar lo digo, y si no, también. En el caso de Pamukkale sí que la inversión es de las que valen la pena.
Un saludo y buen viaje.
yo viajo a final de marzo es buena epoca para vicitar pamukkale??
Para finales de marzo el interior de Turquía ya entra en la primavera. Así que no es mal momento para visitar Pamukkale porque ya no hará el frío invernal. Te recuerdo que es una zona de aguas termales, así que podrás bañarte sin pasar mucho frío. De todas formas sólo por el paisaje y la visita a Hierápolis merece la pena ir.
Que lo disfrutes.
Gracias por compartir esta increíble experiencia, yo vivo en México y mis posibilidades económicas me impiden viajar tan lejos pero tu relato me ha transportado a ese lugar maravilloso con el que he soñado visitar desde hace mucho, de verdad, esa foto del atardecer me hizo sentir en ese lugar. Hermosas fotografías, felicidades por tu bello blog.
Diana, son comentarios como el tuyo los que me empujan cada dia a seguir adelante intentando hacerlo cada vez mejor.
Si con mi reportaje te he hecho viajar tan lejos desde tu casa, el objetivo principal esta conseguido. Espero que algun dia puedas hacer realidad tus sueños viajeros.
Un saludo
Te entiendo perfectamente, es increíble! he estado allí 3 veces y cada vez que voy me quedo tonta mirando Pamukkale 🙂
Tengo la suerte de que mis suegros y mi cuñada viven alli, bueno, mis suegros en Denizli y mi cuñada en Pamukkale. Su marido tiene un negocio de fotografía, seguro que habrás visto un montón de fotógrafos allí, pues esos son los del marido de mi cuñada :). Conozco una gran parte de Turquía y no me canso de ir. Totalmente recomendable! A ver si este verano puedo volver a Fethiye 🙂
Maria, no me extraña que en cuanto puedas te escapes a Turquia. Pamukkale es una maravilla pero lo mejor de este pais, aparte de sus atractivos, es la sensacion de que me he sentido como en casa cada vez que he ido. Las sensaciones al regresar siempre son las mismas: tengo que regresar.
Saludos y si vas a Fethiye, disfrutalo.
Hola, acabo de leer tus comentarios sobre Pamukkale, buscando sitios recomendados, ya que vamos ir el 8 de mayo a Ermina, ahora no recuerdo el nombre en Turco, ya que tengo una sobrina allí, seis meses, con un erasmus en la universidad. La verdad es que he quedado alucinada con tu relato, pocas veces se describe tan bien un lugar, me parecía estar alli. Tampoco me gusta la masificacion pero a los que ganan dinero con el turismo, les importa poco destrozar los sitio bellos. Gracias por tus comentarios, será indispensabe para nosotros visitar este lugar.
Hola Margarita:
Agradezco tus palabras pues siempre mi intención es hacer viajar a mis lectores a esos lugares soñados o no. Cuando lo consigo es una satisfacción.
Además que puedo asegurarte como digo en mi artículo, Pamukkale, sí, sí y sí… a pesar de todo. Y así me lo han hecho saber otros viajeros que tras leerme se convencieron de ir allí y regresaron encantados.
Por cierto, la ciudad donde está tu sobrina es Esmirna, Izmir en turco.
Saludos y buen viaje 🙂