Cómo subir al Preikestolen al atardecer y no acabar perdido por los fiordos noruegos

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Cómo subir al Preikestolen: haciendo los sueños realidad.

Tengo que decirlo. Después de tantos años viajando todavía hay lugares cuya visita me hacen sentir un cosquilleo especial. Y el Preikestolen en los fiordos noruegos es uno de ellos.

Esta enorme plataforma rocosa que cae a pico desde más de 600 m. de altura sobre el fiordo de Lysefjorden es toda una imagen icónica de la belleza natural que atesora Noruega. Y su imagen me ha acompañado muchas veces a lo largo de estos años a medida que otros viajeros conseguían llegar hasta su cima.

Tengo que decir que hasta hace un par de años nunca me había planteado viajar a Noruega. Pero desde entonces la idea empezó a rondarme seriamente por la cabeza. Y cada vez con más insistencia hasta pasar a convertirse en destino preferente de mi agenda viajera (ilimitada por cierto). Lo que sí tenía muy claro es que el primer lugar al que debía ir tenía que ser “el Púlpito”, el Preikestolen. Para ello debía viajar a Stavanger en primavera o verano porque la climatología en los países nórdicos es un factor a tener en cuenta. Aunque también es cierto que aunque en el sur de Noruega no hace tanto frío como en el norte, las lluvias suelen hacer acto de presencia. Sin embargo tras este viaje he comprobado que aún con lluvia se puede disfrutar de algunos de los paisajes más escénicos existentes en Noruega por su grandiosidad y belleza.

Pues ese día ha llegado. La verdad es que viajar desde España a Noruega se ha abaratado notablemente. Para vuestra información este viaje desde Barcelona a Stavanger ida y vuelta me ha costado 130€. Mi intención era conocer algo más que el Púlpito. Además de visitar Stavanger quería perderme por la Ruta Jaeren en la región de Rogaland, sobre todo por su costa. Aquí, al suroeste del país se ubican algunos de los fiordos menos conocidos de Noruega. Y también muchos pueblecitos que conservan ese aire rural y marinero que le era tan propio a Noruega antes de que la riqueza del petróleo lo convirtiera en uno de los más ricos del mundo.

Tras contactar con la Oficina de Turismo de Noruega en España y con Region Stavanger, decidimos planificar conjuntamente una serie de rutas. Estas me permitirían conocer Stavanger y sus alrededores a mi aire además de la costa sur. Por lo tanto este artículo se enmarca dentro de una acción denominada #FiordosNoruegos.

El Lysefjorden desde el Preikestolen

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Sin perder ni un minuto

Tras 3 horas de vuelo y sobrevolar el paisaje costero de Stavanger aterrizamos a las 15:30. Mi intención era no esperar un minuto más y subir al Preikestolen esa misma tarde. Para ello debía llegar hasta el puerto de Stavanger, tomar un ferry, viajar hasta Tau, tomar otro autobús, llegar al punto de inicio del camino y subir y bajar en menos de 5 horas. ¿Una locura? Pues sí.

.Stavanger.

El Flybussen del aeropuerto tarda unos 30 minutos en llegar al centro de la ciudad y para muy cerca de la Terminal Fiskepiren de donde salen los ferries de la empresa Norled hacia Tau cada media hora. Los 40 minutos de trayecto a Tau pasan rápido mientras veo alejarse el puerto de Stavanger con sus grandes barcos y remolcadores dedicados a la industria petrolera. Entonces mis pensamientos se pierden entre el mar y el paisaje de islas, montañas lejanas con sus cumbres todavía cubiertos de nieve y bosques salpicados de casitas de madera. Estaba rodeado de lo que se suele llamar un «paisaje idílico».

.Stavanger 5

Stavanger 54.

En el mismo puerto de Tau se toma el autobús que en una media hora llaga al Preikestolen Fjellstue. Este es un antiguo refugio de montaña que se ha ampliado y modernizado situado en una desviación de la carretera principal tras dejar atrás Jørpeland. El inicio del camino el Preikestolen está ahí mismo indicado por todo tipo de señales, mapas e indicaciones. Imposible perderse.

.Preikestolen mapa 1.

Antes de venir me planteé la idea de pasar noche en Stavanger para al día siguiente salir temprano hacia Tau, subir al Preikestolen y regresar en el mismo día. Es algo que hacen la mayoría de los turistas que desembarcan de los cruceros que atracan en el puerto de Stavanger. Y lo que hacen muchas agencias especializadas de la zona. Pero desde el principio mi intención era subir al atardecer.

En primavera y verano la noche parece no llegar nunca en estas latitudes y realmente no había visto nada escrito sobre subir al Pulpito casi de noche. Ni tampoco nada sobre cómo bajar a oscuras. Sólo sabía que entre ida y vuelta iba a necesitar más de 4 horas y que el ascenso era de dificultad media con tramos peligrosos. Pero ya sabes… si quieres resultados diferentes, haz cosas diferentes. El hecho es que casi todas las imágenes del Preikestolen que había visto eran imágenes diurnas. Pero casi ninguna al atardecer.

Si vais a intentar lo que yo os recomiendo desde ya hacer una reserva para una noche en el Preikestolen Fjellstue. A la vuelta lo agradeceréis. También existe un camping más barato a unos 4 km. pero entonces tendréis que traer vehículo propio porque si no toca volver a pie de noche. Y os aseguro que no os va a apetecer nada de nada. Este moderno refugio de montaña cuenta con restaurante, habitaciones de madera al estilo nórdico y hasta wi-fi. Sin duda es el punto ideal para iniciar la caminata a pie a horas intempestivas. No es barato, pero amigos, esto es Noruega y el Preikestolen lo vale de sobra. Porque paisajes así no los verás todos los días al acostarte o al levantarte.

La opción de ir al Preikestolen en autobús

En el 2020 se inauguró un túnel, el Ryfast, que atraviesa el fiordo de Stavanger haciendo mucho más fácil el acceso al Preikestolen. Se trata de un enorme túnel de 14 km. (vi túneles así en Noruega cuando recorrí los fiordos cercanos a Bergen) Este túnel permite llegar desde Stavanger al estacionamiento de donde parte la ruta al Preikestolen en tu propio vehículo, o en autobús.

Desde Stavanger hay 2 compañías de autobús que realizan este trayecto sólo durante los mese de verano, con viajes de ida y vuelta en horarios concretos. Por eso te recomiendo que consultes horarios y precios de los billetes en sus respectivas webs. Las empresas son GO Fjords y Pulpit Rock Tours. Los autobuses son una buena opción si viajas sólo, no quieres alquilar un vehículo, y no te importa ir en los horarios más frecuentados por los visitantes.

Pero si viajas con más gente, o prefieres subir al Preikestolen en horas menos habituales, te recomiendo que vayas en tu propio vehículo. El coste del peaje de los túneles y del estacionamiento, equivale al costo del billete del autobús para dos personas (unos 80€).

.Así fue cómo lo hice: haciendo noche en el Preikestolen Fjellstue

Tras aterrizar en el aeropuerto a las 15:30, a las 18:00 me subí en el puerto de Stavanger al ferry hacia Tau. A la llegada tomé el autobús a mi alojamiento en el Preikestolen Fjellstue que sale a las 19:25. Me instalé en mi habitación a las 20:00 y comencé la subida a las 20:30. Esperaba llegar antes pero así me salieron las cosas ¿Era demasiado tarde? No tenía ni la menor idea.

Había consultado en Internet la hora del anochecer, las 23:00, así que me tocaba bajar de noche. Para eso llevaba una linterna además de algo de comer y bebidas isotónicas. Por supuesto iba cargado con un par de cámaras además del trípode, y el móvil siempre a mano por si acaso. De todas formas pregunté al personal de recepción que les parecía la idea. Y me desaconsejaron subir. “Too late”. «Demasiado tarde. Vas a tener que bajar de noche y es peligroso», me dijeron.

Me lo pensé por unos momentos. Mi plan tenía el inconveniente de regresar de noche, sin visibilidad, entre rocas, acantilados sin protección, barrizales y sin ninguna referencia de lo que me iba a encontrar por el camino. Pero ¿qué es la vida sin un poco de riesgo y aventura? Me dije que había esperado demasiado tiempo para llegar hasta allí y quedarme sentado a mirar el bonito paisaje. Siempre me he arrepentido de las cosas que no he hecho y esta no iba a ser una de ellas. A las 20:30 cargué con la mochila y así comencé el que sería mi primer ascenso al Preikestolen.

.Preikestolen 5459

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Todo hacia arriba

¿Qué os puedo decir del camino? Primero, que hay que estar en buen estado de forma. No hay que ser un atleta, pero tienes que estar habituado a largas caminatas por caminos de montaña. La subida de unos 5 Km. comienza con un repecho importante que se prolonga hasta algunos pequeños llanos. De todas formas estaba dispuesto a llegar al Preikestolen antes del atardecer a las 22 horas aunque llegara con la lengua fuera.

El camino de tierra bien delimitado se fue convirtiendo en todo un surtido de tramos empedrados entre bosques de pinos, escalinatas rompepiernas, pequeños llanos con pasarelas de madera para superar los barrizales…Y más escaleras de piedra por un camino que se hacía cada vez más estrecho. A mitad de camino hay una escalera para gigantes formada a base de rocas acumuladas por las que hay casi que trepar. Iba a buen ritmo. Tardé media hora para llegar hasta aquí pero ya estaba resoplando. Afortunadamente el camino está perfectamente señalizado y en los tramos más complicados se ha pintado una T en color rojo para señalar el camino correcto y no acabar perdido por los fiordos noruegos.

.Preikestolen 5492.

Llega un momento en el que la vegetación de hoja caduca sustituye a los pinos y el paisaje se hace más boscoso, con paredes de roca y arroyos de deshielo corriendo entre las piedras. Seguía habiendo buena luz, así que me animé dispuesto a enfrentarme a esos tramos de rocas, a esos sube-baja entre hermosas lagunas y puentes que ayudan a superar algún precipicio. Según los marcadores de distancia instalados cada pocos Km. ya estaba llegando. A mi izquierda ya se veía el Lysefjorden, el fiordo Lyse, y ya sólo podía seguir avanzando. De vez en cuando me cruzaba con algunas personas que ya bajaban y que me miraban extrañados como preguntándose ¿dónde va este a estas horas?

.Preikestolen 5497

Preikestolen 5509Preikestolen 5546Preikestolen 5558

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Por fin, el Preikestolen

El último tramo de roca se me hizo eterno, pero ya casi estaba. Había subido en 1 hora y 5 minutos. Y todavía había luz. Eran las 21:35. Empapado de sudor y casi sin resuello empecé a fotografiar casi a lo loco. No sabía que todavía me quedaba luz para rato. Sólo había una pareja más en la plataforma del Preikestolen recogiendo sus cosas para irse.

.Preikestolen 5570.

Me detuve a admirar este paisaje único. Entonces me di cuenta de que el camino por el que había pasado estaba literalmente sobre el abismo y caía a pico sobre el Lysefjorden. Se me pusieron los pelos de punta al pensar que de aquí al fondo del fiordo hay más de medio kilómetro de caída. Ese fue un momento que jamás olvidaré.

.Preikestolen 5582.

Mira por donde Alina y Ulises, la pareja de argentinos con la que me encontré, iniciaban un viaje alrededor del mundo en bicicleta. Comenzamos a hablar y me contaron que acababan de estrenar el blog Viajeros Crónicos como parte de un proyecto para dar a conocer la problemática de ser viajeros con diabetes. Uli padece de diabetes Tipo 1 y leer su blog es una crónica de la fuerza que estas personas han de tener para superar todas las dificultades que les supone viajar. Subir al Preikestolen le había costado a Ulises 3 ataques hipoglucémicos. En comparación mi «glorioso» ascenso en poco más de una hora quedaba moralmente reducido a la nada.

Ya sabía quién me iba a hacer unas fotos para inmortalizar este momento.

.Preikestolen 5639.

Cuando se fueron me quedé solo. Completamente solo. El Preikestolen, El Lysefjorden y yo. Todo para mí. Lo recuerdo y casi se me saltan las lágrimas de la emoción. No voy a describiros el paisaje. Todavía no he encontrado las palabras.

.Preikestolen 5682

Preikestolen 5632

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El descenso

La luz empezaba a desaparecer. No hubo hora azul ni grandes contrastes. El anochecer llegaba despacio, de una forma lánguida y casi inapreciable. Y a las 23.00 decidí regresar. Volví la vista un momento hacia atrás y ya sólo vi el estrecho camino por el que había pasado. El vértigo, el silencio más absoluto, el vacío a unos centímetros y la inmensidad del paisaje me produjeron sensaciones encontradas.

.Preikestolen 5707.

Quería llegar cuanto antes al hotel pero vista la subida sabía que iba a tener que andar con mucho cuidado. Entonces el cielo comenzó a teñirse de una especie de morado que se reflejaba en las lagunas y en los charcos de agua estancada en las rocas.

.Preikestolen 5713

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Preikestolen 5739.

La coloración casi mágica apenas duró unos pocos minutos en los que disfruté tomando fotografías sin importarme ya el horario, la noche y el descenso. Es cierto, no tuve «hora azul». Pero acababa de descubrir la “hora morada”.

.Preikestolen 5754

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Preikestolen 5731.

A partir de ese momento comenzó a oscurecer. Durante la bajada ya sólo pude pensar en dónde ponía cada pie, concentrándome en cada paso, en cada salto entre las rocas. Fue entonces cuando descubrí que el uso del trípode como bastón de apoyo. Aún con la escasa luz, cuando se abría un espacio en algún cortado entre las rocas y la vegetación, podía disfrutar de las vistas de la laberíntica costa de Stavanger allá a lo lejos.

.Preikestolen 5764.

Durante el descenso sólo me crucé con un danés cargado con su tienda, su mochila y acompañado de su perro. Venía de intentar subir al Kjerag, la cima de 1.000 m. ubicada al final del Lysefjorden , pero el barro y la nieve hacían impracticable el ascenso. Así que ahora subía a hacer noche en el Preikestolen para ver el amanecer. Mmmmhh…esa sí que era una buena idea y un Plan B muy a tener en cuenta.

Finalmente legué al Preikestolen Fjellstue justo pasada la medianoche, sudoroso, agotado, con los pies echando humo y agarrado a mi linterna. Pero feliz de regresar de una pieza, de no haber escuchado las palabras de la recepcionista, feliz de estar en Noruega, de hacer realidad mis sueños… y en definitiva, de estar y sentirme vivo.

Antes de caer rendido arropado por los edredones nórdicos puse el despertador para las 7:30. De nuevo iba a subir al Preikestolen pero esta vez de día. Sí, dos veces en menos de 12 horas. A ver quien supera esto. Y mira por donde, curiosamente la experiencia resultó totalmente distinta.

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Informaciones prácticas:

– El Flybussen del aeropuerto cuesta 149 Nok por trayecto y el billete es válido por un año.

– Desde el puerto de Stavanger salen los ferrys a Tau. El billete se paga a cualquiera de los empleados que los venden en el interior del ferry.

– Una vez en Tau hay que tomar el autobús que sube hasta el Preikestolen Base Camp y donde se encuentra el inicio de la caminata.

– La habitación doble con baño en la parte más moderna del Preikestolen Fjellstue cuesta 1.850 Nok. En el Hostel y en el Vatnegården los precios son más económicos. Tenéis toda la información en su web.

.Preikestolen 5489.

– Llevar un buen calzado, algo de ropa de abrigo, comida, bebida y una linterna para iluminar el camino al regreso.

– El camino está perfectamente señalizado con «T» rojas pintadas sobre las rocas en lugares estratégicos. También hay carteles que indican la distancia recorrida y la pendiente, además de marcadores kilométricos. Hay que ir muy despistado para perderse.

– En el aspecto fotográfico, para paisajes tan inmensos y con escasa luz, es fundamental usar un gran angular y un trípode. El equipo que he utilizado consiste en una cámara Nikon D7100 formato DX y dos objetivos: un Nikkor 18-200 f 3.5-5.6 y un Nikkor 12-24 1:4. Además de una cámara de bolsillo Canon G-12. Tampoco he utilizado filtros.

– Y lo más importante. No olvides tu espíritu de aventura y tus ganas de superación. Ambas cosas te pueden llevar muy lejos.

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La conversación

48 respuestas

    1. Gracias Diego por tus palabras que adquieren más valor viniendo de alguien que ha estado ahí (y sabe lo que son esas escalinatas de rocas)
      Como bien dices he querido dar otro enfoque al habitual. Aunque pronto aparecerá otro artículo sobre el Preikestolen, pero esta vez de día y entre masas de visitantes 🙁
      Aún así, ¡qué maravilloso lugar!

      Un abrazo 🙂

  1. ¡Eres un loco! Pero realmente mereció la pena. Debió de ser un momento casi místico el estar en esa belleza de rincón sólo mientras anochecía. A veces me das envidia y rabia a partes iguales.

    1. Jorge, es cierto que hay que estar un poco loco, pero te digo una cosa: mereció la pena una y mil veces ¡Qué lugar tan inmenso y potente!
      Además, dime, qué es la vida sino una locura…aunque no te muevas del sofá 😉
      Un abrazo 🙂

  2. Espectacular, grandioso, especial y las fotos del artículo, tan fantásticas, grandes y bellas como las esperaba.

    Qué preciosa la sensación de estar sólo en un sitio único. He tenido varias de esas en mi viaje y sientes, como bien dices, que la hora no es relevante, sólo el momento.

    Me alegro mucho de que hayas cumplido este espléndido sueño. Espero ir pronto y con esta información, mucho más.

    Un fuerte abrazo, Antonio!! Y enhorabuena por tu esfuerzo y trabajo en contarnos tan rápido maravillas como ésta.

    Alejo

    1. Alejo, antes que nada agradecer sinceramente tu comentario sincero.
      Tu que sabes lo que significa estar solo en lugares tan especiales conoces perfectamente la sensación de que el tiempo deja de existir. Son momentos así por los que merece la pena todo esfuerzo, y no soy quién para decírselo a un experto en cumplir sus sueños viajeros como tu 🙂
      Y efectivamente, no podía esperar más a publicar algo sobre este lugar que me ha dejado sin palabras.

      Un abrazo, y te lo contaré en persona en cuanto nos veamos.

  3. Antonio, que locura más bonita. La vida esta llena de retos y y la naturaleza nos ofrece continuamente la posibilidad de superarnos.
    Para mi tambien este viaje fue todo un reto… ¡así es Noruega!
    Gracias por esas fotos tan espectaculares.

    1. María, que bien lo has expresado: ¡qué locura más bonita! Pero son cosas que hay que hacer para no arrepentirse de no haberlas hecho.
      Desde luego Noruega creo que nos ha dejado impactados a los dos. Y no es para menos.
      Una pena lo de ese café en Stavanger.
      Otra vez será.
      Y gracias a ti por tu comentario acerca de las fotografías 🙂

  4. Sin palabras y con una envidia enorme ya que despues de hablar de esas escalinatas rompepiernas ya se que eso es algo que nunca hare…
    Una vez mas : enhorabuena «Webmaster»

    1. Eva, la envidia viajera está para superarla. Y te aseguro que tu también podrías alcanzar la cumbre del Preikestolen. A la mañana siguiente volví a subir y me encontré con abuelitos, niños y familias enteras subiendo como si fuera un paseo por El Retiro o por el Parque Güell. Así que ánimo, que sí, «yes, you can»
      Y gracias por la enhorabuena 🙂

    1. Kate, a veces las cosas salen porque tienen que salir. Tenía que haber ido unos días antes con el grupo de Luca pero no pude. Y mira por donde cuando decidí ir por mi cuenta, a lo loco y sin planificar casi nada, me hizo unos días de sol que hasta me he puesto moreno.
      Al final todo son casualidades y nunca se sabe por qué pasan las cosas. Y en este caso, yo encantado 🙂

  5. Qué pasada de fotos, Antonio. Realmente el recorrido parece mucho más largo que lo que se ve en el mapa jajaja Yo pensando que habíamos caminado la vida y ¡pues no, oye! XD Increíble lugar. Me ha encantado el post.

    Un besazo!

    1. Hola Laura:

      Yo tampoco tenía la menor idea de lo que me iba encontrar (esos pedruscos)…por eso corrí tanto jajajajaja… 🙂
      Y totalmente de acuerdo contigo: el Preikestolen ha pasado directamente al Top 10 de mis paisajes favoritos del mundo.

      ¡Un beso!

  6. Enorme post, Antonio. Te estás situando como uno de mis blogs de cabecera. Y de verdad que no suelo regalar flores, yo!
    Este del Preikestolen es un objetivo a medio plazo, aunque cada vez que veo el último tramo (la foto que pones después de «el descenso») me entra el acojone, pues tengo que subir con un niño de 7 años.
    Lo dicho, precioso post, fotos y practicidad 100%.
    Un abrazo!

    1. Hombre Jordi, pues es un honor estar ahí. Muchas gracias. Sólo intento hacerlo cada día mejor y aportar cosas diferentes siempre desde mi punto de vista.

      Pronto publicaré un nuevo post en el que relataré mi segunda subida al Preikestolen, esta vez de día. Quería ver las dos caras de la moneda, y así lo voy a contar. En tu caso quizás te interese más porque he visto muchas familias subiendo y con niños pequeños. Claro que los noruegos lo hacen desde bebés y están acostumbrados a trepar con los pañales puestos. Por eso te animo a que subas, siempre con cierto cuidado. Te aseguro que los niños se dan cuenta de por dónde andan.

      Gracias de nuevo por tu comentario y un abrazo 🙂

    1. No pasa nada Miguel. Cada uno tenemos nuestra visión, nuestra experiencia y nuestros seguidores. Cada viaje es personal y distinto. Eso es lo bueno.
      Adelante con el, que en poco tiempo publicaré un 2º artículo sobre el Preikestolen.
      Un abrazo

  7. Si el lugar ya parece fantástico de por sí, con la visión que le has dado ahora se ha convertido para mí en casi mágico. Gracias por el relato de tu aventura y por esas fotos inigualables al atardecer y cómo no, por la información práctica. Iré para comprobar que el lugar existe realmente 😉

    1. Rosa, el lugar es fantástico y no te va a decepcionar, ya sea la hora a la que vayas. El del Preikestolen y el fiordo Lysefjorden es un paisaje único e inolvidable. Para mí ha sido un sueño hecho realidad. Tenía cierto temor a sufrir una decepción y ha sido al contrario.
      Y sí, este lugar existe. Yo lo subí 2 veces para comprobarlo 🙂
      Muchas gracias por tus comentario y opinión 🙂

  8. Inmenso Antonio. El artículo, la experiencia, los fotones….¡¡todo!!. Gracias de verdad por compartirlo. No veas como he disfrutado con cada fotografía. Conseguir una visión diferente de uno de los iconos naturales más fotografiados no es nada fácil y lo has conseguido. Vaya, si lo has conseguido. Enhorabuena !

    1. ¡¡Vaya comentario que me habéis dejado!! Creo que lo voy a poner en mi portada. Muchas gracias por estas palabras.
      La verdad es que hacer un trabajo diferente de un lugar millones de veces fotografiado siempre supone un reto. Pero tengo que decir también que tuve la gran suerte de tener un tiempo magnífico que me acompañó durante todos los días que estuve en Noruega. Aún así me alegra comprobar que al final he conseguido mi objetivo de trasmitir un punto de vista, o una experiencia diferente a las habituales.
      Un abrazo a los dos 🙂

  9. hola Antonio , preciosas fotos , es verdad que todas las fotos que se ven son de dia ,por la noche tienen un encanto especial . nosotros vamos para julio y nos gustaria subir , pero vamos de crucero y no creo que nos de tiempo . gracias por ese reportaje y esas fotos . saludos

    1. Hola Merche:

      Precisamente una de las excursiones que ofrecen TODOS los cruceros que paran en Stavanger es la de ir al Preikestolen. En unos días sacaré un nuevo artículo para que veas lo que supone subir de día con imágenes de familias y personas de todas las edades. Así que si al llegar tienes buen tiempo, te aseguro que es un lugar al que no te arrepentirás ir. Y a la vuelta siempre queda tiempo para conocer Stavanger. Los cruceros paran justo en todo el centro histórico y comercial de la ciudad.
      Un saludo y gracias por tu comentario.

  10. Impresionantes esas fotos, Preikestolen acaba de entrar en mi lista de cosas que ver al menos una vez en la vida. Es curioso que con la cantidad de turistas que acuden ahí (unos 200.000 al año) no hayan puesto ningún tipo de valla o sistema de seguridad, pero mucho mejor así, su belleza natural se vería alterada. Como curiosidad, en el año 2000, una mujer austriaca y un hombre noruego se suicidaron lanzándose juntos desde ahí. Macabro.

    1. Gracias Daniel. Como ya he dicho siempre he pensado que el Preikestolen es un lugar especial y por eso merecía hacer algo especial, diferente a lo que había visto hasta ahora. Y por eso me decidí a subir ya casi de noche. La sorpresa fue encontrarme solo allí arriba con todo el fiordo para mí solo. Un momento que jamás olvidaré 🙂
      Un abrazo.

  11. Excelentes tus dos artículos visitando el Preikestolen, un viaje que definitivamente tendremos que hacer en un futuro. ¡Saludos desde México!

    1. Alejandro, gracias por tu comentario. Agradezco sinceramente tus palabras.
      El día que tengas la oportunidad de acercarte hasta aquí y lo veas con tus propios ojos comprenderás mejor mi entusiasmo por este lugar. Como ya he dicho alguna vez el Preikestolen y el fiordo Lyse han pasado directamente al Top 10 de los lugares naturales más impresionantes que he visto.
      Saludos desde el otro lado del charco 🙂

  12. Espectaculares, fantásticas, impresionantes… no encuentro las palabras para calificar tus fotos. Llevo tiempo leyendo decenas de crónicas y viendo miles de fotos de la subida al Preikestolen porque iré allí dentro de unos días, y las tuyas son de lejos las más bonitas que he visto. Los relatos también me han encantado, tanto el de noche como el de día. Si tenía ganas de subir, ahora no son ganas, ¡es ansia!
    Enhorabuena de verdad.

    1. Silvia, ante tanto adjetivo no sé que decirte… Gracias, muchas gracias.
      Me alegro de haber despertado esas ansias por llegar a uno de los miradores más impresionantes del mundo. Te deseo muchísima suerte con el tiempo y que lo disfrutes como se merece.
      No te defraudará.
      Saludos y ya contarás qué te ha parecido 🙂

  13. Muchisimas gracias Antonio por aclarar el tema sobre la acampada libre. Me ha servido de muchisima ayuda tanto tus anecdotas como la información. Un saludo

  14. Gracias Antonio, me ha encantado recordar el viaje que nosotros vivimos hace tres años , en un circuito por Noruega. pero la llegada al Preikestolen tiene una magia especial.
    Sigue deleitándonos con tus hermosos paisajes y bellas palabras.
    Un abrazo.

    1. Mari Nieves, muchas gracias por tus palabras. Desde luego es muy difícil, por no decir imposible, olvidar lo que se siente cuando caminas ese último tramo del ascenso con el Preikestolen ya a la vista. Es de esos lugares a los que volvería sin dudarlo ni un instante ya que como dices tiene una magia que lo hace único. Espero seguir descubriendo lugares así, aunque será difícil que lo superen.
      Saludos 🙂

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