Los indígenas Emberá del Parque Nacional del río Chagres

.

El dilema en el que viven los Emberá.

Panamá es un país lleno de sorpresas inesperadas para el visitante. Entre ellas se encuentra la posibilidad de visitar y conocer de primera mano la forma de vida de varias etnias indígenas repartidas por el país como la de los Guna en la región caribeña de Guna Yala o la de los Emberá.

Una de las más importantes es la de los Emberá Wounaan asentados en su mayoría en la provincia del Darién limítrofe con Colombia. Entre los años 60-70 varias familias de esta etnia se trasladaron hacia la cuenca alta del río Chagres estableciéndose en una serie de aldeas como la Tusípono Emberá, Parará Purú o la Emberá Drúa que hoy se pueden visitar.

Mujer Embera

El hecho de convertirse en una zona natural próxima a la Ciudad de Panamá tras su declaración como Parque Nacional en 1984 afectó a su manera tradicional de vida. Las autoridades panameñas les restringieron la caza y ciertos cultivos y a cambio de permitirles quedarse en las áreas protegidas debían permitir el acceso de grupos de turistas… con todas las consecuencias que esto conlleva. Es por eso que después de haber estado en dos comunidades diferentes me ha quedado un regusto un tanto agridulce. Por un lado los Emberá son gente amabilísima que te recibe en sus poblados de una manera tal que se ganaron mi afecto de forma inmediata. Pero por otro lado es imposible no darse cuenta de que las formas de vida tradicionales están siendo amenazadas de manera constante con la llegada diaria de grupos de turistas.

Joven Embera saludando

Hay varias formas de realizar esta visita. Si uno no se quiere complicar la vida y el dinero no resulta un problema, se puede contratar con agencias la excursión de un día para visitar alguna de estas comunidades. Los precios son realmente abusivos, unos 125$ por persona de los que los Emberá apenas verán unos pocos. En caso de que uno sea más aventurero puede preguntar a la Autoridad de Turismo de Panamá (507) 526-7000 cómo llegar al embarcadero de donde parten las lanchas que llevan hasta los poblados Emberá. El servicio de autobuses públicos panameño exige tener paciencia y preguntar mucho, pero se acaba llegando hasta las orillas del Chagres donde suele haber siempre alguna lancha dispuesta a partir. Allí hay que preguntar a alguno de los Emberá si podemos visitar su poblado. Resultan inconfundibles junto a sus largas canoas vestidos apenas con un taparrabos de tela llamado guayuco o con una especie de faldita trenzada y decorada con motivos geométricos. Si realmente quieres profundizar en la experiencia, una vez en el poblado puedes solicitar autorización al jefe o cacique para quedarte unos días.

Guayuco

Todavía recuerdo mi primera visita en plan excursión de grupo a la comunidad Emberá Tusípono. La hice con una agencia ya que no sabía absolutamente nada de la existencia de estos indígenas. No fui muy convencido ya que pensé que me llevaban al típico espectáculo para turistas en el que unos figurantes disfrazados representarían una serie de bailes y actuaciones. El paisaje no era muy alentador con una carretera salpicada de restos de basura y atestada de tiendas, talleres y almacenes de todo tipo. Y todavía menos cuando divisamos una fábrica de cemento que ensombrecía todo el paisaje a su alrededor con una espesa pátina gris de polvo. El viaje hacia el norte de Ciudad de Panamá nos llevó poco más de una hora con una parada en un supermercado para comprar frutas y bebidas (no alcohólicas) para ofrecer a los Emberá. Unos kilómetros más adelante y tras un pasar un control de policía, la carretera terminaba a la orilla del río Chagres, el principal aportador de agua al lago Gatún y por lo tanto al Canal de Panamá. Y es en la otra orilla cubierta de una espesa selva tropical, apenas separados del mundo moderno por el ancho cauce de este río, donde se encuentran los poblados de los indios Emberá.

Joven Embera

En la misma orilla nos esperaban un par de canoas motorizadas y dos hombres jóvenes de piel morena y rostro inexpresivo apenas vestidos con unos taparrabos de tela. Vaya, pensé, esto parece que va en serio. En unos minutos los indígenas subieron todas nuestras provisiones a la canoa y tras indicarnos que nos pusiéramos unos chalecos salvavidas, iniciamos un viaje de unos 20 minutos siguiendo el cauce del río rodeados de una espesa selva. Durante el recorrido vimos algunas chozas dispersas con canoas sobre las orillas donde se paseaban algunas garzas blancas.

Chozas Embera a la orilla del río

Más adelante escuchamos el canto bronco de los tucanes mientras las oscuras anhingas descansaban entre las ramas de unos árboles que parecían caerse al río. De vez en cuando nos cruzábamos con canoas con niños solos atravesando el río a remo, o con grupos de adultos en canoas a motor.

Niña Embera en una canoa

Tras el tráfico y el bullicio de la capital este era un viaje a otro mundo. A un mundo donde la Naturaleza todavía se conservaba casi intacta. La primera parada la hicimos en la orilla de uno de los afluentes del Chagres y desde aquí caminamos esquivando un grupo de minúsculas ranitas siguiendo el cauce de un arroyo hasta llegar a una cascada. Ese fue el momento de darse un baño, refrescarse, chapotear un buen rato, trepar por la cascada y relajarse a la sombra de la vegetación tropical.

En la cascada con los EmberaEmbera 25Embera 26

Tras un buen rato de diversión nos dirigimos de nuevo a la canoa donde embarcamos hacia nuestro destino final: uno de los poblados Emberá repartidos por las orillas del Chagres. El recorrido por el río se puede prolongar durante más de media hora si nos dirigimos al más lejano poblado de los Emberá Drúa, uno de los más grandes de la zona y que tuve la ocasión de conocer en otra visita posterior.

Situado en una lengua de tierra que se adentra en el río, el poblado de los Tusípono está habitado por unas pocas familias que nos dieron la bienvenida con música de tambores y flautas.

Recibimiento de los Embera

Lo más sorprendente fue encontrarnos con una gente sencilla, amable, acogedora y que dentro de sus posibilidades defendía su idiosincrasia de vida a pesar de las oleadas de turistas que como nosotros les invade diariamente. Y sobre todo, que no pusieran ninguna pena a que les retratáramos en sus quehaceres diarios.

Los Embera 1Los Embera 2
Los Embera 3

El gran temor de los Emberá es perder poco a poco su identidad al tiempo que su vida y sus poblado se convierten en una especie de parque temático. Desgraciadamente la presión del estado panameño y del turismo es demasiado fuerte para ellos. Y todos los que los visitamos contribuimos de cierta forma con nuestra presencia y nuestros dólares a fomentar este proceso de aculturamiento. Los Emberá de todas formas se muestran amabilísimos con los visitantes y son poseedores de una paciencia infinita con todos aquellos que faltos de cualquier sensibilidad los ven como si fueran actores en una feria de pueblo.

Joven Embera 4

Pero ellos viven ahí, esas construcciones sobre troncos y sin paredes interiores son sus casas, esta selva es su hogar y por eso les debemos el máximo respeto a ellos y a su entorno.

El momento era memorable: los niños se bañaban tranquilamente en el río mientras nos saludaban, los mayores se acercaban a recibirnos tocando algunos instrumentos mientras de fondo se escuchaban los ruidos de la selva. Ellos vestidos con su taparrabos o con una faldilla corta y con el pecho cruzado de hilos de cuentas de colores.

Joven Embera 2

Ellas con coloridas faldas y el pecho sólo cubierto con unos collares multicolores a veces decorados con monedas llamados chaquiras. Y muchas mujeres y niñas, además, portaban un hermoso tocado de flores de un intenso color rojo sobre sus cabezas.

Chaquira EmberaLa inocente alegría de una niña Embera

Otros mostraban su piel decorada con motivos geométricos a base de un tinte negro que extraen de la semilla de un árbol llamado jaguá. Sin duda nosotros parecíamos un grupo de extraterrestres visitando un nuevo planeta, eso sí, en son de paz.

Mujer Embera con pinturas de jagua

Lentamente nos adentramos en el poblado de chozas construidas sobre pilotes de madera y cubiertas con una techumbre de hojas secas. Tras reunirnos en la casa comunal el jefe de la comunidad llamado Antonio nos contó quiénes son los Emberá, de donde vienen y cómo viven mientras respondía a nuestras preguntas. Así nos enteramos de sus esfuerzos por mantener su estilo de vida íntimamente ligado a la Naturaleza mientras resisten como pueden los embates del mundo «civilizado».

Antonio, jefe de los Embera Tusipono

Después de darnos a conocer algunos de los rasgos de la cultura Emberá, Antonio, jefe del poblado, parece reflejar con su gesto la impotencia de saber que la influencia del mundo occidental está acabando con su modo tradicional de vida.

Como nos explicó, el gobierno panameño sólo les ha permitido permanecer en estas tierras a cambio de abandonar la mayoría de sus actividades tradicionales para convertirse en un foco de atracción turística. Por lo tanto los Emberá viven de vender a los turistas sus productos de artesanía: máscaras, pulseras, collares y otros objetos decorativos que nos mostraba una joven a su lado.

Mujer Embera mostrando su artesanía

A pesar de ello intentan conservar sus modos tradicionales de vida, su lengua y sus costumbres pues siguen cazando y cultivando la tierra para su consumo personal. Sin duda todo esto tiene un mérito enorme teniendo en cuenta que a una hora de viaje se encuentra una de las mayores ciudades de Centroamérica. La verdad es que daban ganas de ponerse un taparrabos guayuco y quedarse a vivir con los Emberá.

Mujeres Embera preparando la comida

A un lado algunas mujeres se aplicaban en la preparación de la comida a base de pescado y plátano frito al tiempo que cortaban la fruta que nosotros habíamos llevado colocando todo sobre grandes hojas verdes de banano a modo de bandeja. Todo era sencillo, todo transcurría de manera fluida mientras un rato después comíamos sentados en unas pequeñas bancadas de madera.

Mientras tanto los niños jugaban sonrientes a nuestro alrededor y la apacible vida del poblado parecía seguir su ritmo.

Niña Embera 2Niños embera 3

Mientras accedían con una sonrisa a hacerles fotografías las mujeres nos mostraron sus trabajos de artesanía. Sus máscaras y canastas están tejidas de manera exquisita con hojas de palma. Y además de collares, pulseras, platos o tallas de madera, realizan pequeñas esculturas sobre todo de animales en las marfileñas semillas de suave textura de un árbol llamado tagua. Y por una vez no vi a nadie regatear el precio de sus compras. Las máscaras que compré ese día decoran desde entonces la pared que tengo delante de mi ordenador.

Artesanía emberá

Tras la comida se ofrecieron (por 1$) a pintarnos sobre la piel algún dibujo geométrico con la tintura oscura extraída del jaguá. Casi todos los Emberá llevan dibujados sobre su cuerpo este tipo de diseños lineales que realizan con gran habilidad. Pero cuidado si te quieres pintar la cara ya que el tinte permanece durante al menos un par de semanas y es a prueba de lavados. Sin duda tu regreso a la oficina puede ser muy llamativo.

Pintando con jagua

Por la tarde llegó el momento de las danzas tradicionales ejecutadas por las mujeres al tiempo que entonaban algunas canciones en su lengua. Mientras tanto los hombres acompañaban el baile tocando sus instrumentos musicales.

Danza Embera 2Danza de las mujeres Embera Drua 3

La música Emberá es sencilla como su vida y las mujeres bailan en fila siguiendo un círculo imaginario. Los colores de sus faldas se combinaban con sus grandes collares de cuentas en un movimiento rítmico continuo de vaivén que resultaba casi hipnótico. Al final nos invitaron a bailar con ellos para compartir esos momentos.

Danza de las mujeres Embera DruaDanza de las mujeres Embera Drua 2Danza Embera 1

Mujeres bailando en la aldea de los Emberá Drúa

Uno llega a pensar que esto debe ser el «summum» de la vida relajada y tranquila en armonía con la Naturaleza. Y mientras volvíamos a las canoas para regresar al mundo «civilizado» acompañados por casi todos los habitantes del poblado me invadió un extraño desasosiego: no podía evitar pensar que me despedía de un mundo condenado de desaparecer.

Mujeres Embera 2Las canoas nos esperan

Intentar no interferir ni influir en su día a día es una utopía. La rutina de las visitas acaba afectando a su manera de ver el mundo y muchos jóvenes que se van de los poblados para estudiar, ya no vuelven.

Mujeres Embera 3

Los mayores intentan mantener su cultura y su idiosincrasia contra viento y marea, pero el crecimiento económico de Panamá en los últimos años trae continuados y arrolladores vientos de cambio. Los Emberá del Chagres están demasiado cerca de los rascacielos y los malls de la ciudad de Panamá como para no verse afectados en su pedacito de selva.

Música Embera

Inmerso en esos pensamientos decidí regresar, quizás a otro poblado para visitar a esta gente que en todo momento fue atención y amabilidad, incluso a la hora de fotografiarlos en sus quehaceres diarios. Y así lo hice, esta vez a los Embera Drúa y con unos años de diferencia para comprobar que a pesar de todo los Emberá siguen haciendo su vida, la música sigue sonando y los niños siguen sonriendo con su mirada. Y que sea así por mucho tiempo.

Embera frente al Chagres

Las fotografías que ilustran este artículo están tomadas en dos poblados, el Emberá Tusípono y el Emberá Drúa. Desde aquí agradezco la acogida y amabilidad de sus habitantes.

.

Recomendaciones prácticas:

  • Llevar cámara fotográfica y de vídeo (mejor resistente al agua)
  • Gorra o sombrero
  • Protector solar
  • Ropa cómoda
  • Bañador y toalla
  • Sandalias mejor que zapatillas

Internet en Panamá

Si durante tu viaje a Panamá quieres tener conexión a Internet sin problemas, te recomiendo comprar una e-Sim para activarla en tu smartphone una vez llegues allí. (tendrás un 5% descuento usando el código «VIAJESYFOTOGRAFIA«)


  • Finalmente, recuerda que un buen Seguro de Viajes te puede ahorrar preocupaciones y resolver muchos problemas. Así que ni lo dudes. Desde aquí te recomiendo MONDO, el seguro de viaje inteligente para viajeros inteligentes.

.

Y sobre todo ir cargados de mucho respeto y sonrisas.

.

Artículos relacionados

La conversación

49 respuestas

  1. Me ha encantado leer tu experiencia con los indígenas Emberá. Creo que las autoridades panameñas deberían ser más respetuosas con las etnias del país y no someterlas a tantas restricciones. Entiendo perfectamente tu regusto agridulce aunque debo reconocer que he disfrutado un mundo con tus preciosas fotografías. Encontrar el equilibrio perfecto en estos casos es muy difícil. Un saludo!

    1. Alicia, veo que has entendido perfectamente el fondo del artículo. Efectivamente las autoridades panameñas están utilizando a las etnias de su país como reclamo turístico. Sólo hay que ver el stand de Panamá en FITUR con sus indígenas Kuna y Emberá presentes desde hace años. Pero no hay que tirarse de los pelos…lo mismo hacen muchos otros países.
      Y como bien dices, en el caso de este artículo lo más difícil fue encontrar el equilibrio entre mis sentimientos contrapuestos.

      Me alegro de que hayas disfrutado las fotografías

      Saludos

  2. Me ha encantado la experiencia, sin duda de esas que no se olvidan. A mi, como a muchos otros, nos gusta más conocer de cerca otros pueblos y otras culturas pero tengo miedo que esto suponga el cambio de hábitos y de vida de esta gente. Ahí deberían estar las autoridades para intentar lograr ese equilibrio tan deseado… Fenomenal reportaje Antonio. Un abrazo

    1. Fran, gracias por tu comentario.

      Evidentemente es difícil encontrar el equilibrio entre conocer a otras gentes y no llegar a influir en sus vidas. Quizás un contacto esporádico no suponga un gran problema, pero cuando ese contacto se hace masivo empiezan lo problemas. Y en este caso son las propias autoridades panameñas las que fomentan este tipo de viajes sin tener en cuenta los problemas que están suponiendo para los Emberá. Un problema de difícil resolución sin duda.

      Un abrazo

  3. La verdad es una pena que te hayas llevado esa imagen de Isla Grande, yo soy Venezolano vivi varios anos en Panamá fui guia turistico. Y Isla Grande era la preferida de mis clientes, siempre ibamos temprano para regressor al atardecer y la mayoria de las veces terminabamos quedandonos en el hotel del mismo nombre que aunque precario era lo mas decente para pernoctar, salir a la playa a media noche a la luz de luna era unico asi como rodear la Isla por la mañana, fueron esperiencias unicas e irrepetibles, era limpio en aquel tiempo 2.007 al 2.010

    1. Roberto, estoy de acuerdo contigo: una pena el haberme quedado con esa impresión. Fui a Isla Grande por las recomendaciones de gente que había estado allí…y encontrártelo todo lleno de basura pues no fue lo más agradable. Espero que se haya arreglado este problema de incivismo ya que esto sólo lleva a que la gente deje de ir a un lugar que por otra parte es bien hermoso.
      Saludos

    1. Florentino, gracias por el comentario. Fue un placer para mi poder visitarles en un par de ocasiones, y de paso conocer un poco de la realidad en la que estan viviendo. Para mi ha sido una de mis mas intensas experiencias a nivel humano como viajero.
      Efectivamente comparto la idea de que el Gobierno de Panama no esta cuidando como debe ni de su pais ni de su gente, pero por desgracia es un problema que comprten muchos otros paises.
      Saludos y espero ver que algun dia las cosas vayan a mejor
      Para

  4. En 1998 visite a los indios Embera sin ningun tipo de ayuda de agencias ….en esta epoca los Embera no eran un espectaculo turistico como lo son actualmemte. Me apena saber que las cosas han cambiado tanto para ellos. Mi experiencia fue muy diferente. Yo no tuve que pagar nada por pasar unos 7 dias en una comunidad, convirtiendose en una de las mejores experiencias en mi vida viajera.
    saludos.

    1. Iñaki, fuiste un privilegiado.

      Hoy para poder conocer a los Emberá tal como tú lo hiciste hay que adentrarse en la selva del Darién. Una pena pero Panamá ha cambiado muchísimo en los últimos 10 años. Y el cambio es arrollador e imparable.

      Saludos y gracias por dejar tu comentario.

  5. Hola Antonio,
    Gracias por escribir este artículo. Cuando vi que había agencias que estaban explotando turísticamente a los Embera de esta parte de Panamá decidí no ir, «¿para qué, será una turistada más?» Tu artículo me ha devuelto un poco de ilusión por visitar a este pueblo, aunque solo si consigo averiguar cómo hacerlo sin agencias turísticas de por medio, que mis dólares se queden allí y no en los bolsillos de quienes están destruyendo su cultura. Si no consigo encontrar la manera, lo dejaré para otra ocasión en la que pueda ir a visitar a los Emberá del Darien, ya que apenas tenemos 5 días para visitar los alrededores de Panamá Ciudad.
    Saludos

    1. Hola Ivan:
      Si puedes ir por tu cuenta te lo aconsejo. Habla con taxistas, ellos suelen tener contactos o conocen la forma de llegar. Yo me he movido así en algunos sitios, en concreto de las dos veces que he ido a dos comunidades distintas una vez conseguí que me acercaran hasta las orillas del Chagres donde los Emberá recogen a los turistas. Pero indudablemente que no es comparable con la oportunidad de poder pasar unos días con ellos en la selva del Darién donde siguen manteniendo su forma de vida tradicional.
      Buen viaje 🙂

      1. Buenas tardes. Pensamos ir a su país a finales de junio y nos gustaría disponer de un taxista para hacer excursiones.
        Necesitamos saber sus condiciones.
        Gracias. Un saludo.
        Toñi.

      2. Hola Toñi:

        No tengo muchas referencias, pero aquí te dejo la de este señor que tiene un taxi particular y trabaja haciendo este tipo de excursiones. Su nombre es EricK Álvarez, Celular. 6639-6243 y otro teléfono: 290-0070 de Panamá capital.
        Espero que sirva de ayuda.
        Saludos

      3. Buenas

        Yo ofrezco el servio de transporte privado a turistas a los lugares que deseen visitar

        Con mucho gusto cualquier inquietud escríbame quedo a sus órdenes.

        Saludos

      4. Hola Pamela. Siento responderte que no soy ninguna agencia de viajes ni nada por el estilo. Si lees los comentarios al final del artículo verás que hay un guía con el que puedes contactar que organiza viajes personalizados a ver a los Embera.
        Saludos

      5. Hola O!iver.. Soy de Argentina pero hace unos meses que estoy en Panamá… Quisiera para semana santa ir a Dairen.. A conocer la comunidad indígena.. Vos me podrias guiar para poder ir en forma economíca.

        Mil gracias q

        Gabriela

      6. Hola Oliver,

        El mes proximo estare visistando PANAMA y me gustaria conocer esta comunidad voy a estar rentando un auto y quiero ir con mi familia de forma independiente.

      7. Primeramente, gracias por contactarnos, con mucho gusto atiendo cualquier consulta que tenga para trasladarse en Panamá, puede contactarme a mi correo.

        Saludos a todos

    1. Efectivamente son diferentes Carla, pero por eso mismo la información que pongo es correcta. Las canoas se han utilizado tradicionalmente para el trasporte fluvial remando con una pala corta y usualmente de pie o arrodillado por babor o estribor. La piragua o kayak se ha utilizado en entornos marítimos y la persona que lo maneja va sentado y rema por babor u estribor. Ya que el entorno de los emberá en el río Chagres es fluvial y remaban de pie (mirar foto) por uno de los lados de la canoa, tengo que hablar de canoas.
      De todas formas si esto es en lo único en lo que te has fijado del artículo, es que yo no he sabido trasmitir el mensaje principal y es la problemática que están viviendo los indígenas emberá de esta zona de Panamá.

  6. hola, que buen artículo y extraordinaria experiencia la que expresas, a pesar de que me queda una sensación de estar invadiendo y acabando con una comunidad tan linda, me gustaría visitarlos con todo el respeto y admiración que me provocan. Tengo pensado ir en Agosto de este año a Panamá y me gustaría ir a ver a los Embera, pero hacerlo de forma independiente sin agencia de por medio. Dijiste que les llevaron fruta y quisiera saber que más se les puede llevar o en que cantidad, ya que no sé el camino si llevar lo que me pueda yo o en más cantidad y allá me ayudarán a pasarlo. No sé, si me puedes ayudar te lo agradecería infinitamente si lo haces.
    Que estés muy bien. Saludos!

  7. Saludos, ha sido muy interesante su informacion. Visitaremos Panam en Diciembre, todavia es viable contactar alguna persona que de forma independiente nos lleve a visitar los Embera?

      1. Hola Oliver,
        puedes enviarme información de como visitarlos a alecoll006€gmail.com
        Muchas gracias
        Alejandra

  8. Respetado Antonio, que placer me ha dado leer tu artículo, y, a la vez me has motivado a cambiar de idea con relación a una gira que tengo con mis estudiantes el día 21 de septiembre. A está gira asistirán 90 estudiantes del Colegio Fe y Alegría Mañanitas, Panamá. Y que hermoso sería que ellos visiten el lugar para sembrar la conciencia de lo autoctono y que la vida no solamente es cemento, que hay cosas hermosas , que deben ser palpadas y vivenciadas por nosotros mismos. Tus fotos son espectaculares y que decir del artículo me ha llenado de emoción, porque en el se refleja la belleza de nuestros hermanos que a veces solamente queremos explotarlos, sin importar lo valioso que tienen que enseñarnos, su cultura.
    Agradezco, si puedes enviarme a mi correo el contacto del representante de ellos (cacique), y asi llamarle para que mis estudiantes también vivan esa linda oportunidad,
    Agradezco sinceramente, tu compartir y enseñarnos un poco de lo que nosotros desconocemos.
    Cariñosamente,
    Francis de Sagel

    1. Hola Francisca:
      Gracias por tus palabras y tu comentario. Muy loable querer mostrar a tus estudiantes una realidad que tienen muy cercana, pero que es bastante diferente de la que conocen. Sin duda aprenderán cosas que no se aprenden en la escuela.
      Siento decirte que no tengo el medio de comunicar directamente con Antonio, uno de los caciques de la comunidad de los Embera Druá que llegué a conocer. Sólo puedo darte el correo de una persona que de vez en cuando lleva visitantes hasta el río Chagres y que debe saber cómo acordar con los emberá la visita. Puedes contactar con Oliver en este mail ovargas40@hotmail.com. Quizás el te pueda conseguir la información que necesitas para contactar directamente con alguno de los jefes de alguna de las comunidades emberá que viven en la zona.
      Espero que consigas contactar con ellos y que puedas llevar a cabo esa visita. Ya me contarás.
      Saludos.
      Antonio Q.

  9. Gracias por escribir este artículo, me gustó mucho. Soy de profesión Psicólogo y como me apasiona mi trabajo y viajar, busco destinos en los que pueda conocer otras formas de vida y tener contacto más genuino con diferentes culturas. Como recomiendas, intentaré contactar a Oliver. Muchas gracias por tu aporte.

  10. Me parece una falta de respeto que usted diga que cobrar $125 por persona por este tour es abusivo. Es evidente que usted no maneja una empresa de turismo en Panamá, y que no conoce el costo de realizar dicha gira. No se compran huevos para vender huevos, y evidentemente las agencias como todo negocio tienen que ganar. Para esta gira se necesita un vehículo, un guía de turismo certificado, el vehículo utilza combustible, se ofrecen frutas y bebidas al visitante, y además se paga a la comunidad Emberá la entrada de cada visitante. Si ha ido a varias comunidades como dice, sabrá que cada comunidad establece sus tarifas. Además, las agencias tienen oficina, personal de planta, se pagan seguros y todo esto se saca de lo que se cobra por los tours. Es muy fácil venir a internet y hablar, sin considerar esos aspectos. Por la comodidad y SEGURIDAD de los turistas es que las agencias ofrecen los tours. Para llegar a esas comunidades hay que pasar por áreas que no son precisamente seguras, y para un extraño puede ser peligroso. Sea más responsable al publicar la información. Gracias

    1. Hola Edna. Quizás en vez de precio abusivo debería haber escrito «excesivo» o fuera del alcance de muchas personas. Al fin y al cabo hablo y escribo como usuario final, como cliente, y no como agencia de turismo. Por eso en mi blog expreso libremente mis opiniones y mis impresiones que siempre son personales y subjetivas. Y sí, 125 dólares me sigue pareciendo un precio demasiado elevado. Ustedes como agencia defienden su postura, y yo como usuario doy mi opinión. Luego cada cual que haga lo que crea conveniente que para eso tenemos la suerte de poder elegir. Por lo menos a la hora de elegir si hacer este tour a 125 dólares, o más barato, que sí se puede hacer. Y lo sabe.
      Un saludo

  11. Hola Antonio,

    Muchísimas gracias por tomarte el tiempo de describir tu experiencia. Sin duda, pude «vivir» un poco lo que escribiste. Busco vivirlo también, fue fantástico encontrar tu post.

    Saludos

  12. Gracias Antonio por contar tu experiencia.
    Estamos organizando un viaje a Panamá para este verano y nos gustaría visitar la provincia de Emberá.
    ¿Podrías decirme cómo conseguir escapar de la ruta turística y poder hacerlo más privado y menos invasivo para ellos?
    Muchas gracias

    1. Hola Ines. Te cuento que sí, que se puede visitar a los Emberá sin pasar por una agencia. te voy a mandar aquí el enlace de una cooperativa gestionada por ellos y todo el beneficio de tu visita va para ellos. Incluso puedes solicitar pasar algunos días con ellos, pues también te pueden alojar. En la página web encontrarás la forma de contactar con ellos y más información. Desde luego es una visita que vale la pena.
      http://trail2.com/embera/plan_e.php
      http://trail2.com/embera/index_e.php

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Antes de que te vayas

Lo que llevo en cada viaje

Publicaciones